FRANCISCO MESA. DIARIO BAHÍA DE CÁDIZ DIGITAL. 14-1-2012
lunes, 30 de enero de 2012
"EL ESTADO DE SITIO": CANTO A CÁDIZ COMO SÍMBOLO DE LIBERTAD
FRANCISCO MESA. DIARIO BAHÍA DE CÁDIZ DIGITAL. 14-1-2012
LA CIUDAD DONDE NO SOPLA EL VIENTO
Crítica de Teatro.
JAVIER MIRANDA. Diario de Cádiz. 12-1-2012
domingo, 29 de enero de 2012
CÁDIZ DECLARA EL "ESTADO DE SITIO"
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Cartel alternativo al oficial diseñado por José Díaz Cardero |
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Una de las escenas de la representación |
"EL ESTADO DE SITIO" QUEDA PROCLAMADO

Podría haber ocurrido en cualquier sitio, pero ha sucedido en Cádiz. Por lo menos en la mente de Albert Camus. Pero es un Cádiz atemporal, lo mismo pudo ser en el Cádiz sitiado por los desafortunados cañones de los franceses, en el acorralado por la peste o en el actual sitiado por el paro, la emigración y la apatía social. Ratas que llegan a puerto y se cuelan por las cloacas de la ciudad y en las del pensamiento de sus habitantes. Ratas que muerden y contagian para disponer a la población en un Estado de sitio donde aflora lo mejor y lo peor del ser humano. El Centro Andaluz de Teatro (CAT) se encarga de llevar a escena la obra de Albert Camus, Estado de sitio, en colaboración con el Consorcio para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812 y el Servicio de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en España, bajo la dirección de José Luis Castro y con música del compositor Antonio Meliveo. El estreno el 10 de enero a las 21:00 horas en el Gran Teatro Falla de Cádiz. La obra ha sido adaptada por el dramaturgo gaditano Juan García Larrondo, que tardó entre tres y cuatro meses en realizar las diferentes adaptaciones que ha presentado. Según explica, "al margen de las diferencias que pueda tener con el texto original, he tratado de mantener con el máximo respeto el hálito literario de Camus y adaptarlo al día de hoy, hacerla comprensible". En su intención se encuentra "devolverle a Camus la poética que él me enseñó como influencia cuando empecé a escribir". En esta adaptación, Larrondo comenta que ha enfatizado el aire gaditano para que todo el mundo se identifique con Cádiz y se ha adaptado a nuestros oídos sin sacrificar la calidad literaria original. En el trabajo que ha desarrollado el CAT con el texto de su adaptación "hay mucho compromiso, como en el texto original que también es un alegato a la libertad". Ese compromiso lo asume por la parte que le toca "al igual que por el equipo técnico y por el gran nivel de los actores". Respecto a la respuesta del público piensa que "la gente va a identificar rápidamente cuál es el simbolismo de la obra".
Un momento de la representación.
Pero al ser una obra atemporal, los tipos de pestes pueden variar según el tiempo que pisemos. "La peste puede ser cualquier causa que oprima aún más a los hombres, hoy en día la verdadera peste emanaría de las grandes fortunas que nos esclavizan y la propagan con sus ratas, que son los poderes fácticos, los bancos, los medios de comunicación y los gobiernos políticos al servicio del poder financiero", reflexiona el dramaturgo, "creo que somos más libres que antes, pero a costa de tener mucho más miedo". Para Larrondo, aunque pueda estar más o menos de acuerdo en algunos puntos con los movimientos actuales, "la indignación es la respuesta lógica a los tiempos perdidos que estamos viviendo". Cuando en la obra llega la peste, Cádiz es un pueblo aparentemente feliz pero ignorante. Es una situación en la que se cometen muchas atrocidades justificadas por el estado de sitio: tanto a nivel personal como grupal, se llegan a dar hasta enfrentamientos familiares. Tan atemporal es este Cádiz de Albert Camus como las excusas que se están metiendo con calzador con motivo de la crisis. Diego, el protagonista del pueblo, tiene valores nobles y se sacrifica por ellos, por su amor y por salvar a la ciudad. Larrondo responde a estas cuestiones especificando que, desde su idea personal, "la peste puede entrar en nuestras casas por cualquier parte, por el hilo telefónico, por el Wi-fi, por las ondas de radio...". En su concepto del presente, el dramaturgo resalta que "hoy la resistencia viene por reconocernos, ser un poco menos egocéntricos y no sentirnos tan importantes ni prepotentes. Sentir que nos necesitamos para sobrevivir, con la diferencia del otro, no a costa de él, con su libertad, aunque nos moleste". Lo que han intentado enseñar, como comenta, "es que una vía para liberarse es la del amor hacia los demás".

De izquierda a derecha: el director de la obra, José Luis Castro, el compositor de la música original, Antonio Meliveo, Larrondo y el actor José Pedro Carrión, el día de la presentación a la prensa de la obra, en Sevilla.
El CAT ha elegido esta obra en honor a Cádiz y por motivo del Bicentenario de la Constitución de 1812. "Para el francés de esa época, Cádiz sería como un lugar mítico que no pudieron conquistar", se refiere Juan García Larrondo al motivo por el que Camus sitúa su Estado de sitio en Cádiz. "Si eligió Cádiz fue por la idea de ciudad-estado capaz de resistir", concluye. La peste es algo que llega del mar, como todo lo que ha llegado a Cádiz, lo bueno y malo, y "ha sido oportuno ubicar esta obra en el Bicentenario", explica. En el transfondo, la idea de que cuanto mayor sea la ignorancia entre la gente con mayor facilidad se propagará la peste, ya que a quien ataca es a los pobres por sus carencias, porque son más vulnerables. Las ratas en el presente no las vemos, pero se intuyen. El riesgo llega en el instante en el que la población se queda encerrada, aislada. Durante un tiempo aún perdura la civilización, el problema empieza luego. Cuando empiezan a faltar los víveres, todo cambia. De momento todavía hay víveres, a partir de hoy habrá Estado de sitio, en el Falla.
(Natanael Bello Pedreño, "Diario de Cádiz", 9-1-2012)
jueves, 5 de enero de 2012
"LA ÚNICA FORMA DE SOBREVIVIR ES PROTEGERNOS LOS UNOS A LOS OTROS"
Artículo de Rocío Vázquez. Diario LA VOZ DE CÁDIZ. 5 Enero 2012

Llega en barcaza a Cádiz una epidemia, representada por La Peste y su secretaria, La Muerte. La ciudad queda sitiada por su hálito y ve arrasada sus libertades esenciales. En medio de ese escenario desolador, terrorífico, está Diego, un héroe que lucha espoleado por el amor a los seres humanos y a la libertad, y que sacrifica su vida para salvar a Cádiz de las garras mortíferas del mal. Con varios de los ingredientes de su novela 'La peste', Albert Camus escribió el drama 'El estado de sitio', obra estrenada en 1948. Ambientada en el Cádiz de 1812, la pieza teatral es uno de los principales proyectos de la temporada del Centro Andaluz de Teatro (CAT) y, sobre todo, el estandarte de la escena del año del Bicentenario. De hecho, la representación de este clásico está coordinada también por el Consorcio para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812, así como por el Servicio de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en España.
El equipo está liderado por el director José Luis Castro, que durante años estuvo al frente de los sevillanos Teatro de la Maestranza y Lope de Vega. La música la ha creado el compositor Antonio Meliveo, responsable, entre otras, de la banda sonora de películas como 'El camino de los ingleses' o 'Los muertos no se tocan, nene'. Y detrás de la adaptación literaria de la obra, que combina los monólogos líricos, el simple diálogo, la farsa, los coros clásicos y pantomimas, está la pluma y el trabajo de un gaditano, Juan García Larrondo. El dramaturgo y guionista local, que se dio a conocer hace más de dos décadas con 'El último dios', Premio Internacional de Teatro Romano de Mérida, dice haber resuelto así la justa poética que mantiene con una de sus principales referencias literarias, que no es otra que la del propio Camus.
Al igual que el francés intentó a mitad del siglo pasado -con una estructura teatral no muy tradicional- hacer inteligible su preocupación por la amenaza de la tiranía y transmitir así su sueño mediterráneo, García Larrondo ha tenido que modificar muy poco para transmitir un mensaje que no ha dejado de ser vigente. «En estos momentos nos sentimos igual de vulnerables y perdidos. Y es ahora cuando resulta más fácil que surja un líder que venga a manejarnos. Si la peste se aprovecha de la debilidad para someter a los humanos, ahora lo hacen las grandes fortunas, el mercado. El control de ese poder no es otro que el carácter globalizado de la sociedad, los medios de comunicación, el propio sistema hace que se transmita más fácilmente la epidemia», subraya el guionista gaditano.
El resurgir de esos «bacilos adormecidos» no es lo único que ha propiciado que 'Estado de sitio' se convierta en la obra teatral del Doce. Y es que Camus, de orígenes españoles, muy combativo contra el régimen de Franco y amante de la literatura de nuestro país, no enclavó su drama en Cádiz por casualidad. «Cádiz es una isla, sitiable y donde rápidamente pueden crecer los miasmas de la peste. Pero además de su situación geográfica, de su mar, Cádiz es una metáfora de la utopía, una prueba de la capacidad de aguante del ser humano, de sus límites, que pueden desarrollar el lado más mezquino de sus corazones, pero también el más noble», sostiene García Larrondo. El dramaturgo confía en haber puesto al servicio del CAT una buena base para hacer igual de comprensibles las ideas de Camus en el contexto del siglo XXI. Dice haberlo hecho con «pulcritud, humildad y con pudor, pero también con absoluta libertad».
Además de todo eso, Cádiz, y más en una fecha tan señalada, encarna el espíritu romántico de una ciudad en la que aún quedan rastros de libertad y resistencia. «He intentado hacer una adaptación lo más gaditana posible, pero también lo más universal posible. El texto es tan acertado porque nos deja la sensación de que lo único que podemos hacer por sobrevivir y vencer esta sensación constante de miedo, es protegernos los unos a los otros», destaca.

Cartel original de la obra con el elenco
RECONCILIACIÓN
Cádiz es, pues, ese 'Estado de sitio' en el que conviven la muerte y la desolación, pero también el amor, la fe y la esperanza. La obra se estrenará el próximo 10 de enero en el Gran Teatro Falla, para ser representada después en El Puerto de Santa María e iniciar gira por el resto de provincias andaluzas. Por todos estos lugares trascenderá el trabajo de García Larrondo, que actualmente escribe los diálogos de la serie de televisión 'Arrayán' y que con el encargo de la adaptación de Camus asegura haberse reconciliado con un género que le ha dado grandes éxitos.
El dramaturgo gaditano (1965), recibió en 1989 el II Premio Internacional Teatro Romano de Mérida por su obra 'El Último Dios', inspirada en las 'Memorias de Adriano' de Marguerite Yourcenar. Fue primer Premio Marqués de Bradomín en 1992, Mención Especial en el Premio Nacional de Teatro Calderón de la Barca del Ministerio de Cultura, Segundo Premio Ciudad de San Sebastián, finalista del Premio de Teatro Colosseo D'Oro 2000 de Romav y Premio Speciale Angelo Musco2004 de la Academia Il Convivio de Sicilia. Larrondo es autor de varias piezas teatrales, entre ellas, 'Mariquita aparece ahogada en una cesta' -próximamente en cartel con la Escuela Superior de Teatro de Córdoba'-, 'La Cara Okulta de Selene Sherry', 'Noche de San Juan', 'Al Mutamid. Poeta y Rey de Sevilla' y 'Celeste Flora', una de sus obras más representadas no solo en España, sino también en otros países como EE UU, Costa Rica, Uruguay, Brasil, Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Perú, Chile y Argentina.
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