FRANCISCO MESA. DIARIO BAHÍA DE CÁDIZ DIGITAL. 14-1-2012
lunes, 30 de enero de 2012
"EL ESTADO DE SITIO": CANTO A CÁDIZ COMO SÍMBOLO DE LIBERTAD
FRANCISCO MESA. DIARIO BAHÍA DE CÁDIZ DIGITAL. 14-1-2012
LA CIUDAD DONDE NO SOPLA EL VIENTO
Crítica de Teatro.
JAVIER MIRANDA. Diario de Cádiz. 12-1-2012
domingo, 29 de enero de 2012
CÁDIZ DECLARA EL "ESTADO DE SITIO"
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| Cartel alternativo al oficial diseñado por José Díaz Cardero |
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| Una de las escenas de la representación |
"EL ESTADO DE SITIO" QUEDA PROCLAMADO
Podría haber ocurrido en cualquier sitio, pero ha sucedido en Cádiz. Por lo menos en la mente de Albert Camus. Pero es un Cádiz atemporal, lo mismo pudo ser en el Cádiz sitiado por los desafortunados cañones de los franceses, en el acorralado por la peste o en el actual sitiado por el paro, la emigración y la apatía social. Ratas que llegan a puerto y se cuelan por las cloacas de la ciudad y en las del pensamiento de sus habitantes. Ratas que muerden y contagian para disponer a la población en un Estado de sitio donde aflora lo mejor y lo peor del ser humano. El Centro Andaluz de Teatro (CAT) se encarga de llevar a escena la obra de Albert Camus, Estado de sitio, en colaboración con el Consorcio para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812 y el Servicio de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en España, bajo la dirección de José Luis Castro y con música del compositor Antonio Meliveo. El estreno el 10 de enero a las 21:00 horas en el Gran Teatro Falla de Cádiz. La obra ha sido adaptada por el dramaturgo gaditano Juan García Larrondo, que tardó entre tres y cuatro meses en realizar las diferentes adaptaciones que ha presentado. Según explica, "al margen de las diferencias que pueda tener con el texto original, he tratado de mantener con el máximo respeto el hálito literario de Camus y adaptarlo al día de hoy, hacerla comprensible". En su intención se encuentra "devolverle a Camus la poética que él me enseñó como influencia cuando empecé a escribir". En esta adaptación, Larrondo comenta que ha enfatizado el aire gaditano para que todo el mundo se identifique con Cádiz y se ha adaptado a nuestros oídos sin sacrificar la calidad literaria original. En el trabajo que ha desarrollado el CAT con el texto de su adaptación "hay mucho compromiso, como en el texto original que también es un alegato a la libertad". Ese compromiso lo asume por la parte que le toca "al igual que por el equipo técnico y por el gran nivel de los actores". Respecto a la respuesta del público piensa que "la gente va a identificar rápidamente cuál es el simbolismo de la obra".

Un momento de la representación.
Pero al ser una obra atemporal, los tipos de pestes pueden variar según el tiempo que pisemos. "La peste puede ser cualquier causa que oprima aún más a los hombres, hoy en día la verdadera peste emanaría de las grandes fortunas que nos esclavizan y la propagan con sus ratas, que son los poderes fácticos, los bancos, los medios de comunicación y los gobiernos políticos al servicio del poder financiero", reflexiona el dramaturgo, "creo que somos más libres que antes, pero a costa de tener mucho más miedo". Para Larrondo, aunque pueda estar más o menos de acuerdo en algunos puntos con los movimientos actuales, "la indignación es la respuesta lógica a los tiempos perdidos que estamos viviendo". Cuando en la obra llega la peste, Cádiz es un pueblo aparentemente feliz pero ignorante. Es una situación en la que se cometen muchas atrocidades justificadas por el estado de sitio: tanto a nivel personal como grupal, se llegan a dar hasta enfrentamientos familiares. Tan atemporal es este Cádiz de Albert Camus como las excusas que se están metiendo con calzador con motivo de la crisis. Diego, el protagonista del pueblo, tiene valores nobles y se sacrifica por ellos, por su amor y por salvar a la ciudad. Larrondo responde a estas cuestiones especificando que, desde su idea personal, "la peste puede entrar en nuestras casas por cualquier parte, por el hilo telefónico, por el Wi-fi, por las ondas de radio...". En su concepto del presente, el dramaturgo resalta que "hoy la resistencia viene por reconocernos, ser un poco menos egocéntricos y no sentirnos tan importantes ni prepotentes. Sentir que nos necesitamos para sobrevivir, con la diferencia del otro, no a costa de él, con su libertad, aunque nos moleste". Lo que han intentado enseñar, como comenta, "es que una vía para liberarse es la del amor hacia los demás".

De izquierda a derecha: el director de la obra, José Luis Castro, el compositor de la música original, Antonio Meliveo, Larrondo y el actor José Pedro Carrión, el día de la presentación a la prensa de la obra, en Sevilla.
El CAT ha elegido esta obra en honor a Cádiz y por motivo del Bicentenario de la Constitución de 1812. "Para el francés de esa época, Cádiz sería como un lugar mítico que no pudieron conquistar", se refiere Juan García Larrondo al motivo por el que Camus sitúa su Estado de sitio en Cádiz. "Si eligió Cádiz fue por la idea de ciudad-estado capaz de resistir", concluye. La peste es algo que llega del mar, como todo lo que ha llegado a Cádiz, lo bueno y malo, y "ha sido oportuno ubicar esta obra en el Bicentenario", explica. En el transfondo, la idea de que cuanto mayor sea la ignorancia entre la gente con mayor facilidad se propagará la peste, ya que a quien ataca es a los pobres por sus carencias, porque son más vulnerables. Las ratas en el presente no las vemos, pero se intuyen. El riesgo llega en el instante en el que la población se queda encerrada, aislada. Durante un tiempo aún perdura la civilización, el problema empieza luego. Cuando empiezan a faltar los víveres, todo cambia. De momento todavía hay víveres, a partir de hoy habrá Estado de sitio, en el Falla.
(Natanael Bello Pedreño, "Diario de Cádiz", 9-1-2012)
jueves, 5 de enero de 2012
"LA ÚNICA FORMA DE SOBREVIVIR ES PROTEGERNOS LOS UNOS A LOS OTROS"
Artículo de Rocío Vázquez. Diario LA VOZ DE CÁDIZ. 5 Enero 2012

Llega en barcaza a Cádiz una epidemia, representada por La Peste y su secretaria, La Muerte. La ciudad queda sitiada por su hálito y ve arrasada sus libertades esenciales. En medio de ese escenario desolador, terrorífico, está Diego, un héroe que lucha espoleado por el amor a los seres humanos y a la libertad, y que sacrifica su vida para salvar a Cádiz de las garras mortíferas del mal. Con varios de los ingredientes de su novela 'La peste', Albert Camus escribió el drama 'El estado de sitio', obra estrenada en 1948. Ambientada en el Cádiz de 1812, la pieza teatral es uno de los principales proyectos de la temporada del Centro Andaluz de Teatro (CAT) y, sobre todo, el estandarte de la escena del año del Bicentenario. De hecho, la representación de este clásico está coordinada también por el Consorcio para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812, así como por el Servicio de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en España.
El equipo está liderado por el director José Luis Castro, que durante años estuvo al frente de los sevillanos Teatro de la Maestranza y Lope de Vega. La música la ha creado el compositor Antonio Meliveo, responsable, entre otras, de la banda sonora de películas como 'El camino de los ingleses' o 'Los muertos no se tocan, nene'. Y detrás de la adaptación literaria de la obra, que combina los monólogos líricos, el simple diálogo, la farsa, los coros clásicos y pantomimas, está la pluma y el trabajo de un gaditano, Juan García Larrondo. El dramaturgo y guionista local, que se dio a conocer hace más de dos décadas con 'El último dios', Premio Internacional de Teatro Romano de Mérida, dice haber resuelto así la justa poética que mantiene con una de sus principales referencias literarias, que no es otra que la del propio Camus.
Al igual que el francés intentó a mitad del siglo pasado -con una estructura teatral no muy tradicional- hacer inteligible su preocupación por la amenaza de la tiranía y transmitir así su sueño mediterráneo, García Larrondo ha tenido que modificar muy poco para transmitir un mensaje que no ha dejado de ser vigente. «En estos momentos nos sentimos igual de vulnerables y perdidos. Y es ahora cuando resulta más fácil que surja un líder que venga a manejarnos. Si la peste se aprovecha de la debilidad para someter a los humanos, ahora lo hacen las grandes fortunas, el mercado. El control de ese poder no es otro que el carácter globalizado de la sociedad, los medios de comunicación, el propio sistema hace que se transmita más fácilmente la epidemia», subraya el guionista gaditano.
El resurgir de esos «bacilos adormecidos» no es lo único que ha propiciado que 'Estado de sitio' se convierta en la obra teatral del Doce. Y es que Camus, de orígenes españoles, muy combativo contra el régimen de Franco y amante de la literatura de nuestro país, no enclavó su drama en Cádiz por casualidad. «Cádiz es una isla, sitiable y donde rápidamente pueden crecer los miasmas de la peste. Pero además de su situación geográfica, de su mar, Cádiz es una metáfora de la utopía, una prueba de la capacidad de aguante del ser humano, de sus límites, que pueden desarrollar el lado más mezquino de sus corazones, pero también el más noble», sostiene García Larrondo. El dramaturgo confía en haber puesto al servicio del CAT una buena base para hacer igual de comprensibles las ideas de Camus en el contexto del siglo XXI. Dice haberlo hecho con «pulcritud, humildad y con pudor, pero también con absoluta libertad».
Además de todo eso, Cádiz, y más en una fecha tan señalada, encarna el espíritu romántico de una ciudad en la que aún quedan rastros de libertad y resistencia. «He intentado hacer una adaptación lo más gaditana posible, pero también lo más universal posible. El texto es tan acertado porque nos deja la sensación de que lo único que podemos hacer por sobrevivir y vencer esta sensación constante de miedo, es protegernos los unos a los otros», destaca.
Cartel original de la obra con el elenco
RECONCILIACIÓN
Cádiz es, pues, ese 'Estado de sitio' en el que conviven la muerte y la desolación, pero también el amor, la fe y la esperanza. La obra se estrenará el próximo 10 de enero en el Gran Teatro Falla, para ser representada después en El Puerto de Santa María e iniciar gira por el resto de provincias andaluzas. Por todos estos lugares trascenderá el trabajo de García Larrondo, que actualmente escribe los diálogos de la serie de televisión 'Arrayán' y que con el encargo de la adaptación de Camus asegura haberse reconciliado con un género que le ha dado grandes éxitos.
El dramaturgo gaditano (1965), recibió en 1989 el II Premio Internacional Teatro Romano de Mérida por su obra 'El Último Dios', inspirada en las 'Memorias de Adriano' de Marguerite Yourcenar. Fue primer Premio Marqués de Bradomín en 1992, Mención Especial en el Premio Nacional de Teatro Calderón de la Barca del Ministerio de Cultura, Segundo Premio Ciudad de San Sebastián, finalista del Premio de Teatro Colosseo D'Oro 2000 de Romav y Premio Speciale Angelo Musco2004 de la Academia Il Convivio de Sicilia. Larrondo es autor de varias piezas teatrales, entre ellas, 'Mariquita aparece ahogada en una cesta' -próximamente en cartel con la Escuela Superior de Teatro de Córdoba'-, 'La Cara Okulta de Selene Sherry', 'Noche de San Juan', 'Al Mutamid. Poeta y Rey de Sevilla' y 'Celeste Flora', una de sus obras más representadas no solo en España, sino también en otros países como EE UU, Costa Rica, Uruguay, Brasil, Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Perú, Chile y Argentina.
>Para leer el articulo en LA VOZ PULSAR AQUÍ: > http://www.lavozdigital.es/cadiz/v/20120105/sociedad/unica-forma-sobrevivir-protegernos-20120105.html
martes, 27 de diciembre de 2011
CAMUS Y LARRONDO EN CÁDIZ: UN LUGAR COMÚN PARA UN REENCUENTRO NECESARIO


UN LUGAR COMÚN
A estas alturas me resisto a pensar que sea mera coincidencia. Hay algo premeditado, algo providencial en este encuentro literario con Camus. Quizás este cruce de caminos sea mi particular justa poética debida hacia el genial escritor y filósofo francés, cuyos textos teatrales tanto me impactaron y enseñaron desde los inicios de mi trayectoria como dramaturgo. De hecho, su influencia fue más allá de lo meramente literario o de lo intelectual -he de confesarlo- y, muchos diálogos de algunas de sus obras emblemáticas como “Calígula”, “Los justos” o incluso “El estado de sitio”, verbigracia, fueron lecciones magistrales para la creación de mis primeros dramas. Por ello este reencuentro con Camus no puede ser una simple coincidencia.
Curiosamente, el año que viene se cumple el centenario de su nacimiento. Albert Camus murió demasiado pronto, a la misma edad que ahora tengo yo. Sin embargo, nos dejó una obra prolífica como novelista, dramaturgo y ensayista. Un legado rico, innovador, bello y comprometido con el derecho de los hombres a sentirse libres; tan denso y tan importante que le hizo merecedor del Premio Nobel en 1957 y que, seguramente, habría dado mucho más de sí de no haber acabado su vida y su creación de una forma tan “absurda” y tan precipitada. “El estado de sitio”, escrita y estrenada por primera vez en 1948 es, sin duda, una de sus cimas literarias. En ella, según sus propias palabras, quiso imaginar y hacer inteligible el mito de la Peste para los espectadores de su época. Y eso es precisamente lo que nosotros también hemos intentado: con pulcritud, con humildad y con pudor pero también con libertad. Camus quiso alejar su obra de la estructura teatral tradicional y concibió el espectáculo –junto a su amigo Barrault- con la ambición de mezclar en él todas las formas de expresión dramática hasta entonces conocidas: monólogos líricos, la pantomima, los diálogos, la farsa o el coro al modo de las tragedias griegas. Mi aportación a la recreación actual ha pretendido respetar al máximo esos anhelos, especialmente en el aspecto literario. Por eso, ante tamaña responsabilidad, he dejado a las palabras de Camus aparearse con las mías hasta crear un estilo, un acento, un ritmo y un acompasamiento que encajara en una melodía antigua a la par que nueva y comprensible para los oídos de nuestra época. En cierta forma, ha sido como devolverle la poética que él mismo me reveló cuando leí el texto por primera vez con apenas 20 años, “un baile pendiente”, si me permiten la expresión. Al final, espero haber pasado desapercibido y haber logrado estar a la altura de su voz, de su mensaje y de su obra.
En cualquier caso, al margen de la osadía, de los fallos o de los aciertos y de las coincidencias o las diferencias literarias o espirituales, semejante prodigio no habría podido darse sin la existencia de un acervo compartido y de un lugar común. Un lugar mítico pero también necesariamente físico: Cádiz. No es azaroso que Camus eligiera esta ciudad-estado atemporal, atávica, casi épica, para ubicar su drama dentro de sus terribles fortalezas. Cádiz: tantas veces sitiada, asediada, muerta y resucitada hasta ser más eterna que la misma Roma. Tantas veces víctima de su propia “condición” de isla vulnerable a las pandemias de todas las épocas y de todos los océanos… Es obvio que Camus escogió Cádiz de manera deliberada. Su vinculación afectiva con España, su repulsa a la tiranía franquista y sus conocimientos sobre nuestra literatura no son factores ajenos a esta decisión tan “escenográfica”. Camus, hombre mediterráneo al fin y al cabo, conoce que el mar es permeable, que es puerta de llegada y término de numerosos viajes. Y sabe que Cádiz, por su particularidad geográfica, se convierte en escenario idóneo para el peor de los asedios: la isla se transforma en cárcel sitiada por la Peste y, de este modo, en el hábitat apropiado para que sus miasmas se propaguen y causen un dramático desenlace entre sus habitantes.
Probablemente por toda esa conjunción de coordenadas geográficas y románticas, Camus decidió que Cádiz era el lugar perfecto para poner en sitio las libertades esenciales de los hombres y probar hasta dónde es capaz el ser humano de llegar con sus miserias o con sus proezas, sin ningún Dios ni otro gobierno más que el hálito de la Peste y el totalitarismo de la muerte. Y para enfrentarse a tan definitiva adversidad creó el autor a Diego, protagonista y héroe que, a la manera de las tragedias clásicas, inspirado por el amor a sus semejantes y a la libertad, sacrificará su vida para salvar la ciudad y, con ella, la alegoría de una humanidad que, la mayoría de las ocasiones, sobrevive constreñida, atenazada, deliberadamente condenada a competir consigo misma hasta extinguirse. En “El estado de sitio”, los hombres, encerrados, aterrados y convertidos en esclavos, dejan brotar el lado más mezquino de sus corazones, pero también el más noble. Esa es precisamente la grandeza y la esperanza que Camus defiende, el hombre en el que él cree, que tiene la obligación moral de derrotar a sus peores miedos para ser libre y medrar luego como especie. El propio Camus fue testigo de una época plagada de atroces enfrentamientos. Él mismo, como anarquista convencido, se enfrentó a todas las ideologías que alejaban al hombre de lo humano y mantuvo una actitud rebelde incluso ante el existencialismo. Por ello su obra es tremendamente visionaria. De hecho, en estos tiempos que nos han tocado vivir, el miedo aún sigue siendo el peor enemigo de los hombres. No hay mayor esclavitud que la de sobrevivir asfixiado entre el terror intrínseco a existir y el terror que nos infligimos a nosotros mismos. Las epidemias ahora se propagan de formas diferentes, se procesan y transmiten a velocidades cibernéticas o a través de esporas digitales, mutan y nos anestesian o controlan de formas variopintas. Hemos alcanzado grandes libertades, pero nunca antes hemos sido tan vulnerables, tan manejables, tan temerosos a reconocer lo mucho que nos necesitamos los unos a los otros para seguir viviendo. Ciertamente, el argumento de “El estado de sitio” no ha perdido vigencia. La Peste ya no llega, como Caronte, en una siniestra barcaza que arriba a nuestras costas. Hoy todo es mucho más sutil. De ahí el aviso a navegantes del autor francés: sus bacilos jamás mueren ni desaparecen. Permanecen ahí, adormecidos, esperando el día y la ocasión de mandar a sus ratas a cualquiera de nuestras ciudades para ponerles sitio. Por eso los diálogos de Camus siguen siendo paradójicamente tan actuales. Yo me he impregnado de ellos, me he revestido con su mensaje de valentía y me he posicionado a la sombra de su genio y de su latitud. Solo soy un soldado más de este gran proyecto en el que tantos y tan buenos profesionales participan, un ciudadano de un lugar común asomado al escenario de un Cádiz universal y utópico que es una metáfora de nuestro mundo, constantemente en sitio. Añado mi pulsión, una emoción compartida y solo me hago eco de las palabras que ya Camus nos dejó perfectamente escritas y que, en definitiva, son las únicas que importan y merecen quedar en nuestra memoria colectiva.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
"EL CORAZÓN HECHO UN LÍO" EN LA XIX MUESTRA DE TEATRO ESPAÑOL DE AUTORES CONTEMPORÁNEOS

Comedia, drama, artes de calle, cabaret y teatro familiar, hasta un total de 28 espectáculos, estarán presentes en la XIX edición de la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos, que se va a desarrollar en Alicante del 4 al 13 de noviembre. Además, habrá presentaciones de libros, talleres de dramaturgia, el debate “Razones para seguir escribiendo teatro” y el encuentro titulado “Palabra de traductor”. Cada año desde sus comienzos el festival homenajea a un autor, entre los que figuran Buero Vallejo, Alfonso Sastre o José Sanchis Sinisterra. En esta ocasión será el turno de Salvador Távora, alma de La Cuadra de Sevilla.
La muestra no es solamente un evento de exhibición, sino que es la cita anual para el debate, la reflexión y el análisis de cómo se encuentra la dramaturgia viva en España.
El viernes 4 se abrirá el telón en el Teatro Arniches con la obra en valenciano Eufòria, de Roberto García y se clausurará el domingo día 13 con la representación de "El corazón hecho un lío", espectáculo de Diáfano Producciones sobre textos de Paco Zarzoso, Paco Sanguino, Rafael González Gosálbez, Borja Ortiz de Gondra y Juan García Larrondo, todos ganadores del Premio de Teatro Marqués de Bradomín.
Para mayor información sobre el festival PULSAR AQUÍ.
domingo, 6 de noviembre de 2011
"DIÁFANO PRODUCCIONES" ESTRENA EN MÁLAGA "EL CORAZÓN HECHO UN LÍO"


"El corazón hecho un lío" está dirigido por Juan Luis Mira, que también firma la dramaturgia de los cuatro textos seleccionados, fragmentos de las siguientes obras: Umbral, de Francisco Zarzoso; 013 varios: informe prisión, de Rafael González y Paco Sanguino; Dedos, de Borja Ortiz de Gondra, y Mariquita aparece ahogada en una cesta, de Juan García Larrondo.

Diáfano Producciones ha querido celebrar las bodas de plata del premio subiendo al escenario algunos fragmentos extraídos de las obras galardonadas en estas dos décadas y media. Todas las escenas tienen algo en común: el amor/desamor y el humor, rasgos que han predominado en los textos presentados al concurso. “Porque –añade Mira-, como por arte de magia, este Marqués de Bradomín, entrañablemente caduco y romántico, irremediable ilusionista, ha impregnado con su aroma soñador muchas de las obras que después han resultado galardonadas. Será porque los jóvenes autores, como el Marqués y como el resto de los mortales, tienen, tiene, tenemos… el corazón hecho un lío”.
Umbral, de Francisco Zarzoso, premio Marqués de Bradomín en 1996
Historias en cinco espacios urbanos, entre privados y públicos, entre nocturnos y diurnos: un portal, un gabinete fotográfico, un paso de cebra, un apartamento y la oficina de un matadero. Lo que crea unidad a estos cinco cuadros es el concepto de ‘umbral’, sobre todo referido al que se produce en la comunicación. Pero el umbral más constante es el que se da entre el trabajo y los sentimientos, en especial los amorosos, por ausencia de uno de ellos o de ambos. Cinco retratos de la soledad del individuo urbano entre lo cómico y lo trágico.
013 varios: informe prisión, de Rafael González y Paco Sanguino, premio en el 87
Ocho casos, organizados de forma aleatoria, recogidos en un informe con carácter experimental sobre sujetos de alto grado de peligrosidad psicótica, son representados ante los espectadores-reclusos que asisten al acto. Cada ‘caso’ contiene su propio desarrollo argumental y va a servir para exponer una conducta delictiva: por ejemplo, el primero lo cuenta un psicópata asesino que sale de un frigorífico para narrarnos sus fechorías, y en el segundo, que se representa en El corazón hecho un lío, una vecina que tiende la ropa en su azotea cree descubrir junto a ella a un violador.
Dedos, de Borja Ortiz de Gondra, premio Marqués de Bradomín en 1995
Dedos fue escrita en 1995 y se estrenó en 1999 en el Centro Dramático Nacional. Por entonces, Borja Ortiz de Gondra vivía en Francia y produjo este texto influido por la profunda crisis que dominaba Europa y que en España se traducía en un gran desempleo. “Quería hablar de todo eso -dice el autor- y con un tratamiento que no fuera acorde al tema. Busqué aproximarme al absurdo, al ridículo. De hecho, la obra se subtitula ‘vodevil negro’”. Dos parejas irán intercambiándose todo el tiempo. Con cada cambio de escena se produce un cambio de pareja. Y entre ellos irán sucediéndose las más diversas e inesperadas relaciones.
Mariquita aparece ahogada en una cesta, de Juan García Larrondo, premiada en 1992La obra cuenta la historia de una mujer abandonada por su marido. Sin recuerdos, sin cariño y desesperada, decide echarse a los muelles para prostituirse con tan mala suerte que unos marineros acabarán lanzándola al mar junto con una cesta de ropa sucia. A su auxilio acudirá la misma Virgen, que durante tres días le dará la oportunidad de ponerse en paz con su patética existencia. A partir de aquí comenzará la que sin duda será la más surrealista, divertida y a la vez, más trágica expiación de su recién estrenada vida...
El Premio Marqués de Bradomín
El Premio Marqués de Bradomín es uno de los más importantes e influyentes de cuantos se convocan en España. Fue creado en 1984 por iniciativa de Jesús Cracio, director técnico del Área Teatral del Instituto de la Juventud, adscrito entonces al Ministerio de Asuntos Sociales, en homenaje al extravagante y fantástico personaje de Valle-Inclán. Fue otorgado por primera vez en 1985, galardón que recayó en Sergi Belbel, y está destinado a autores menores de treinta años cuyas obras hayan sido escritas en cualquiera de las lenguas del territorio español. Su objetivo primordial es la defensa del texto como origen y memoria del teatro, apostando por la calidad, la innovación y los planteamientos de los jóvenes autores vinculados a temas contemporáneos.
http://diafanoproducciones.es/
Crítica de Prensa http://www.modernicolas.com/miedo-tengo-miedo-miedo-de-quererte.html
Crítica de Prensa http://www.malagahoy.es/article/ocio/1106228/sketch/sentimental.html
domingo, 16 de octubre de 2011
LA SERIE "ARRAYÁN" AHORA TAMBIÉN EN CASTILLA-LA MANCHA

Los espectadores de Castilla-La Mancha Televisión podrán ver este domingo, en exclusiva, un capítulo especial en el que se desvelarán todas las claves de esta producción televisiva. Ambientada en un hotel de lujo, muestra la vida cotidiana de los empleados y propietarios del hotel y su relación con los clientes. Narra tramas de interés social... Intentando reflejar la realidad social. Un hotel nada convencional donde cada día surgen nuevas y apasionantes historias.
La serie viene respaldada de un enorme éxito, basado en unas potentes tramas que analizan temas como las drogas, la delincuencia, la inmigración, las relaciones humanas y sentimentales, etc. 'Arrayán' llega ahora a la parrilla de Castilla-La Mancha Televisión avalada por numerosos galardones, entre ellos un Premio Ondas a la mejor serie autonómica.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
EL CENTRO ANDALUZ DE TEATRO ESTRENARÁ "EL ESTADO DE SITIO" EN CÁDIZ EN ENERO DE 2012
"El Estado de sitio" es una de las apuestas más firmes del Centro Andaluz de Teatro, que contará con un presupuesto cercano al millón de euros para poner en pie un texto que se representó por primera vez, en el teatro Marigny de París, el 27 de octubre de 1948, por la compañía de Madeleine Renaud. La dirección corrió entonces a cargo de Jean Louis Barrault, Balthus se encargó del vestuario y de la escenografía, y entre el elenco de actores se encontraban el propio Barrault, Madelaine Renaud, la actriz española María Casares y el célebre mimo Marcel Marceau.
La obra original, al igual que la versión del dramaturgo Juan García Larrondo, transcurre en un Cádiz mítico, habitado por un pueblo resignadamente sometido al arbitrio de los opresores. Sobre la ciudad cae el azote de la peste y de la muerte, dos poderes de vieja estirpe apocalíptica que simbolizan en este caso la sujeción de los hombres a la tiranía; una tiranía de la que el pueblo se libra en su constante lucha por vivir con dignidad.
Alianza Editorial publicó la obra en castellano en 1971, con traducción de Pedro Laín Entralgo y Milagros Laín Martínez, que escribieron en su prólogo: "Los españoles debíamos gratitud a Albert Camus porque decidió elegir a Cádiz como contorno teatral de su ensueño, de su gran esperanza y porque en un mozo gaditano quiso encarnar la figura del héroe que con su muerte hará posible la realización histórica de ese ensueño y de esa gran esperanza".
>Para consultar la noticia en "Diario de Cádiz" pulsar AQUÍ
>Para consultar la noticia publicada en el Diario "El País" sobre la programación prevista en "Teatro Central de Sevilla" pulsar AQUÍ
sábado, 3 de septiembre de 2011
NUEVA TEMPORADA DE "ARRAYÁN"
Pulsar AQUÍ para consultar el artículo completo en Diario de Cádiz.
Pulsar AQUÍ para más información en la web oficial de la serie.
domingo, 28 de agosto de 2011
EN MI MOLESTA OPINIÓN: SECUELAS, PRECUELAS Y OTRAS PARAMNESIAS
domingo, 21 de agosto de 2011
EN MI MOLESTA OPINIÓN: MAGNÍFICAT
domingo, 14 de agosto de 2011
EN MI MOLESTA OPINIÓN: LA ASUNCIÓN Y LAS PERSEIDAS
Mira uno hacia arriba buscando desesperadamente una estrella fugaz a la que suplicar un milagro o la llegada de un alien (ya sea vaquero o del espacio) que nos devuelva la esperanza y resulta que, mira tú por dónde, hay noches de agosto que la única asunción que uno acierta a ver está cubierta por amenazantes nubarrones. Y eso que viene el Papa a interceder por nuestras almas…
lunes, 8 de agosto de 2011
EN MI MOLESTA OPINIÓN: ESTRÉS VOCACIONAL








