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martes, 16 de abril de 2019

ESTELA


“Así, conclúyete cuerpo y genio, mézclate con los elementos de este sueño y transfórmate en otra sustancia. Estaremos de esta suerte siempre juntos, quizás, cómplices y al fin de acuerdo, y perteneceremos al Universo o a la Nada, conforme a la naturaleza de las cosas que creímos o que desconocemos. Con lo dicho, con lo escrito, con lo que falta por vivir o ser cantado. Nada de eso ya nos sirve. Nada de eso importa allá donde vamos o donde nunca llegaremos. La vanidad ha de ser lastre y lustre que avive nuestra pira. Por ello, prohíbo la presencia de hierofantes y sacerdotes en mis exequias; ni tan siquiera el más mínimo consuelo o arrepentimiento ante los dioses en los que nunca he confiado. A lo sumo, un denario en la boca, verso y reverso incompleto del metal menos noble; pero no para pagar al barquero, si no para que arda conmigo y sirva luego a mis cenizas como ancla para descender al mar que nadé de niño. 

Que mi verbo y mis escombros se derramen en la marisma rocosa de una playa, donde imaginé imperios, ciudades y geografías imposibles, y donde quiero regresar para ser nuevamente agua”.

Del poemario de Juan García Larrondo
“ABDICACIÓN Y POSTERIOR ASUNCIÓN
DE DIOCLES, EL PAGANO”
(2013)

jueves, 13 de octubre de 2016

GARCÍA LARRONDO PUBLICA UNA ANTOLOGÍA DE SU OBRA DRAMÁTICA.


Portada del libro de Juan García Larrondo "Diálogos, Fragmentos y otras Levanteras" diseñada por José Cardero Díaz para Ediciones El Boletín.

Diálogos, Fragmentos y otras Levanteras (Teatro y Perversos incompletos) es el título del noveno y último libro del dramaturgo gaditano Juan García Larrondo en el que, por vez primera, recopila gran parte de su obra dramática escrita desde mediados de los ochenta hasta nuestros días. La edición, publicada por EdicionesEl Boletín en colaboración con la FundaciónSGAE, reúne una selección de textos breves (algunos ya editados o estrenados anteriormente y otros aún inéditos) junto a fragmentos de varias de sus creaciones más reconocidas, como “Mariquita aparece ahogada en una cesta”, “Celeste Flora”, “Agosto en Buenos Aires” o “El último Dios”.

Contraportada del libro de Juan García Larrondo "Diálogos, Fragmentos y otras Levanteras"
 Con la publicación de este volumen, García Larrondo pretende facilitar al lector o al buscador de textos para llevar a escena, la posibilidad de releer algunas de sus piezas más emblemáticas y, en caso de que pudiera haber alguien interesado en su representación, acceder a la lectura completa de estas obras mediante enlaces a Internet. De hecho, los fragmentos van acompañados de un código de descarga, una sinopsis y de una ficha técnica. El libro, concebido de esta forma como una suerte de híbrido entre el soporte electrónico y el tradicional, se abre con un exhaustivo y divertido estudio preliminar de Désirée Ortega-Cerpa, e incluye, entre más contenidos extras, no solo un compendio de gran parte de la obra ya conocida del autor, si no también diversos textos teatrales nunca antes editados, una selección de poemas que ven la luz por primera vez, enlaces para obtener on line información adicional sobre otras facetas del dramaturgo (como un ameno e irónico repaso autobiográfico titulado “La sombra de lo que fui” o incluso el guión del último capítulo de la serie televisiva “Arrayán”) y numerosa documentación tanto gráfica como escrita sobre su actividad teatral de estos últimos años (hemerotecas, reseñas, bibliografía y álbumes fotográficos), lo que convierte Diálogos, Fragmentos y otras Levanteras (Teatro y Perversos incompletos) en un vademécum indispensable y muy completo no ya solo para los “adictos” a la obra dramática de Larrondo, sino para todos cuantos quieran aproximarse al conjunto de su polifacética producción artística y literaria.

PARA PEDIDOS DE EJEMPLARES:
pedidosalboletindialogos@gmail.com

Y a posteriori:


viernes, 28 de mayo de 2010

POÉTICA


Que quede constancia de que a ciegas

escribo con las alas desplegadas.

Que sepan quienes a leer aprendieron

que a mis miedos pudieron mis locuras,

que me aferro a esta raza de náufragos,

que me sé de memoria mis bajezas:

las miserias y condenas que merezco.

Que quede escrito que no persigo alturas,

sino aprender mi vuelo y volver a casa.

Que quede a quien pudiera interesarle

esta palabra del poeta y de su boca.

Que lo que pido es poco: un céfiro en calma

y el pecho de mi amor acantilado,

para anidar en paz bajo sus nubes,

sus tormentas, sus suspiros y sus aguas.


(Del poemario "Ecbatana", 1998)