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martes, 30 de abril de 2019

POÉTICA: 30 AÑOS DE TEATRO



"En treinta años he tenido tiempo de escribir más de lo que he escrito y de arrepentirme, luego, de haberlo o no haberlo hecho. He tocado tierra y lodo en varios puertos, en varios géneros. Me he internado en travesías de las que aún no he regresado o en empresas demasiado inalcanzables. He hablado de más, de menos, de lo mismo cambiando tan solo de orden las palabras y me he mordido tantas veces la lengua que, ahora mismo, la tengo destrozada: literalmente. He levantado en sueños grandes obras que no se alzaron ni se alzarán ya probablemente de sus cimientos y, por tanto, no habrá planisferios donde queden jamás trazadas. Entre delirios y horas perdidas, compuse versos, acordes y renglones que se han ido acumulando como un ajuar que pareciera estar predestinado a no estrenarse nunca. Minúsculas obritas de teatro, parlamentos de "peplums" interminables, dramaturgias por encargo e infinidad de poemas espantosamente cursis. En realidad, mis palabras son mis vestidos, mi mortaja, mis alas, mi legado, mi disfraz y mi coraza. Yo las he parido y son tan semejantes a mí como contrarias. Por ellas he respirado, he reído, he llorado y he renacido hasta desaparecer. Y, por supuesto, sin ellas, también. He aquí una muestra de lo que hasta hoy he recolectado: dientes de tiburón, caracolas, conchas, estrellas fugaces y deseos fosilizados que no siempre se cumplieron como esperaba o que aún están a tiempo de cumplirse. Casi todo lo que he aprendido de las letras que con sangre entran está aquí manuscrito en forma de leyenda, de farsa o de evangelio: Diálogos, fragmentos y otras levanteras que, como gaditano del mundo y poeta fantasioso, me he tomado la libertad de inventar para que hombres y mujeres del porvenir hagan con ellas lo que les plazca: olvidarlas, echarlas a volar o devolverlas al agua, donde yacen el resto de las palabras que no sobrevivieron al naufragio porque no las escribí, porque no lo merecieron o por estar el viento de levante en calma"

(Palabras del libro de Juan García Larrondo "Diálogos, Fragmentos y otras Levanteras" de Ediciones El Boletín)


Para más información o adquisición de obras:



y a José Díaz Cardero por el diseño en la mayoría de estas portadas.


lunes, 8 de abril de 2019

ALBANTA PROSIGUE GIRA TEMPORADA 2018 CON "BENDITA GLORIA" EN CALZADA Y ALMAGRO (CIUDAD REAL)


Calzada de Calatrava (Ciudad Real) celebró del 10 al 19 de agosto de 2018 su XII Festival Internacional de las Artes Escénicas. El sábado 18, Albanta Teatro pasó por el Festival representando #BenditaGloria, con dirección de Pepe Bable y las interpretaciones de Charo Sabio, Jay García, Carmen Reiné y Zusi Rosado. La cita fue en el Centro Cultural Rafael Serrano Martínez, a partir de las 22 h.



PARA  MÁS INFORMACIÓN PULSAR LOS SIGUIENTES ENLACES:



"BENDITA GLORIA"
EN EL XVIII FESTIVAL IBEROAMERICANO DE TEATRO
CONTEMPORÁNEO DE ALMAGRO 
(CIUDAD REAL)




La compañía gaditana Albanta abrió el XVIII Festival Iberoamericano de Teatro Contemporáneo de Almagro. el pasado sábado 29 de septiembre de 2018, a las 21 horas, con la representación de #BenditaGloria, del autor Juan García Larrondo. El Festival homenajeó en esta edición a Pepe Bable, director del FIT de Cadiz y de los Títeres Tía Norica, así como de la producción ‘Bendita Gloria’. 


En la obra, Gloria, tras la muerte de su padre, se recluye en su casa como un ermitaño. Usurpadora, dueña y esclava de una cárcel en la que conviven también los fantasmas de otras almas. Se trata de un espectáculo conmovedor, divertido y poético, en el que se habla sobre la traición, la desidia, las apariencias, el egoísmo, la prostitución, las separaciones y el (des)amor.

PARA VER LA NOTICIA EN PRENSA:




crítica:

El director de escena gaditano recibió el homenaje de manos de Luis Molina / A. R.

Amores que limpian y emponzoñan en ‘Bendita Gloria’

30 Septiembre 2018

Albanta Teatro representó en Almagro el montaje dirigido por Pepe Bablé quien recibió el homenaje del XVIII Festival Iberoamericano

No hay nada como en casa para estar en la gloria, aunque también puede que haya mucha tela que cortar, mucho óxido que arrancar del metal como les ocurre a los cuatro personajes de ‘Bendita Gloria’ que, a través de naturalidad, humor negro y acidez mordaz, van desnudándose de miserias y terminan como fantasmas de sí mismos en la casa de las cien rosas.

Amor y crueldad a raudales, necesidad del otro la mayor parte de las veces por egoísmo puro y duro, barbitúricos y sexo alquilado o de conveniencia para calmar la ansiedad ante una realidad que no es la deseada, y cuatro mariposas que revolotean en torno a la luz, a veces lúgubre y otras con aire vintage, de esta casa donde, por otra parte, se presencian maravillosas puestas de sol, aparecen en el montaje, con dirección de Pepe Bablé, que representó el sábado en el Teatro Municipal de Almagro la compañía gaditana Albanta.

En esta casa, que exteriormente se ha quedado como un islote ante el playero boom inmobiliario e interiormente se ha ido desvencijando de positivos recursos afectivos, Gloria se aferra a recuerdos que más que sosegar hacen daño. Inmersa en un bucle de reproches al pasado, incluidos resentimientos por unos supuestos abusos, y a un presente que se distorsiona aún más ante las pretensiones de su hermana Victoria de vender el inmueble a especuladores entre los que se encuentra su propio cuñado y mafiosos rusos, Gloria se mete dentro de la aspereza y frialdad de una coraza que tan sólo parece suavizar Efrén, el inmigrante al que alquila una habitación y que, con currículum de ingeniero y mujer e hijos en el país de origen, tiene que venderse y adoptar múltiples apelativos.

Relaciones cruzadas, corrupción urbanística, asesinatos y contagiosos engaños son algunos de los ingredientes de esta tragicomedia en la que cada uno ama a su manera -manipuladora, desmedida y posesiva- aunque no sea la anhelada por el otro, de forma que aunque por un lado limpie y purifique, también envenena y emponzoña. El símil de la naftalina, cuyo aroma impregna la casa, es utilizado en la pieza protagonizada por personajes que terminan encontrando una ‘Bendita Gloria’ en un hogar con una enfermera de procedimientos no muy ortodoxos.
Ofrecieron una magnífica puesta en escena a la que acudió el autor del texto, Juan García Larrondo / Gerardo Sanz
No es que precisamente sepan a gloria bendita las sufridas magdalenas, elaboradas con todo el rencor del mundo, con las que obsequia a sus congéneres Gloria, interpretada con potente ductilidad por Charo Sabio, capaz de pasar de la ira a la tierna ironía en décimas de segundo, ni que la altanería y presunta suficiencia de su hermana Victoria, encarnada por Susana Rosado, no pueda llevarla hasta el otro extremo, el de la desesperación, estado emocional que también transita primero por placer y luego como acicate de una huida hacia adelante Liliana, a quien da vida Carmen Reiné, la mujer del capo de la mafia rusa cuya vida despreocupada se desmorona como un castillo de naipes.

Castillos de arena construían de niñas Gloria y Victoria, que de adultas se sacan los ojos e hieren con el salvoconducto que da ser hermanas y saber donde más duele, licencia que les permite, así mismo, mudar en cuestión de un chasquido de la riña más cruenta y humillante a la empatía fraguada en la infancia. Al servicio de las tres mujeres, aunque su cabeza suela estar en su verdadero amor y las llamadas del móvil le transporten emocionalmente con la familia que dejó atrás, está Efrén, inmigrante de mil nombres en cuya piel se mete con soltura y credibilidad Jay García.

Juan García Larrondo, autor del texto, acudió a la puesta en escena en Almagro de ‘Bendita Gloria’, en el marco del XVIII Festival Iberoamericano de Teatro Contemporáneo que rindió homenaje a Pepe Bablé, director de la producción, además de dirigir la compañía Títeres de la Tía Norica y el Festival Iberoamericano de Cádiz que en octubre celebra su XXXIII edición.

El público felicitó con aplausos la propuesta escénica de Albanta, gaditana compañía caracterizada por su apuesta por un teatro audaz, comprometido, actual y de nuevos dramaturgos.



ALGUNAS FOTOS DE LA ESTANCIA EN ALMAGRO:




 




viernes, 12 de octubre de 2018

EN TORNO A LA METÁFORA Y SIMBOLOGÍA DE "ZENOBIA"

La obra teatral "Zenobia" de Juan García Larrondo, escrita en 1989, vuelve a ver la luz en "Theatrvm Fugit (Editorial Dalya, 2017), un volumen en el que se recopilan las primeras obras del dramaturgo gaditano.



Como en "El último dios", su obra anterior, "Zenobia" retoma también un pasaje de la Antigüedad pero, en esta ocasión, el autor nos lo evoca con una implicación distinta, casi mística, concibiendo un drama con una estructura innovadora y llena de simbolismos, en una mezcla de mitos clásicos con elementos modernos que, ciertamente, la convierten en una pieza atemporal. Aunque el argumento gire en torno a la biografía de la reina siria de Palmira que habitó en el siglo III de nuestra era, se trata más de una reflexión poética e, incluso, religiosa, sobre el poder y la fugacidad de la existencia. La obra está salpicada de referencias bíblicas y presenta varios saltos en el tiempo, configurando un bucle condenado eternamente a repetirse. “Zenobia” aún permanece inédita en la escena pero, lamentablemente, la historia de esa mujer que retó a la dominación romana hace muchos siglos, todavía parece seguir "representándose" casi dos milenios después en los mismos escenarios donde nacieron sus leyendas.

Diseños de José Díaz Cardero a la nueva edición de "Zenobia" de Juan García Larrondo incluida en el volumen "Theatrvm Fugit" (Editorial Dalya, 2017)

PRÓLOGO A ESTA NUEVA EDICIÓN:



EN TORNO A LA METÁFORA Y SIMBOLOGÍA DE "ZENOBIA" 



Y lucían las estrellas... 
Así reza el principio del monólogo de Cavaradossi ante el cruel final de "Tosca". La conclusión: nunca había amado tanto la vida. Sin embargo, Tosca se precipita desde Sant´Angelo. Un epílogo piadosamente justo para las ambiciones de una mujer que probó en sus labios el sabor de la plenitud y el poder. El orden natural de las cosas, alterado por el supremo ordenador que es el hombre, justifica en nuestros propios errores la imperfección con la que fuimos creados, formados o depositados en sociedad. Cayó como un Ángel la desesperada protagonista de la ópera de Puccini, pues la gravedad de nuestro Atlas es implacable. Aunque no todo lo que se eleva se estrella contra la tragedia humana con la misma intensidad. ¡Cuántos hombres y mujeres han acabado o acabarán exiliados -en el mejor de los casos- o silenciados por el resentimiento vengativo de un pueblo en manos de la ira o por el olvido y el infortunio! ¡Cuántas de sus memorias perdidas o manipuladas! Y, sin embargo, no dejan de lucir las estrellas, como tampoco se detiene el orden del Universo y la armonía terrenal. Así también se escribe nuestro legado, con los nombres y apodos de los caídos –inciertos o no- , con la sangre y las frustraciones de seres abocados desde el principio a la soledad, a servir de blanco en los procesos históricos que dan ritmo a las eras o a morir por la teoría de la uniformidad. La gloria es la más seductora de todas las tentaciones. 


La reina Septimia Zenobia, que habitó durante el siglo III de nuestra era y que luchó contra el Imperio Romano no supuso, en cualquier caso, una excepción. Fue tentada, luchó por sus anhelos o principios y luego todo lo perdió. Zenobia quedó, teóricamente, vencida por la justicia poética de la Historia y, aunque fueron luego sus vencedores quienes nos transcribieron su "biografía", su recuerdo permanece en la conciencia imperturbable de los tiempos y en los vestigios, cenizas, vacíos y calvarios de una de las urbes más extraordinarias de las civilizaciones antiguas: Palmira. Ciudad que, paradójicamente, aún sigue siendo renombrada no ya solo por la belleza de sus ruinas y por ser un popular enclave turístico, sino por estar también sempiternamente sometida –quizás como lo estuvo siempre- a otro tipo de fundamentalismos y barbaries. 


A pesar de todo, la ausencia de Zenobia permanece todavía grabada en mi corazón con la misma intensidad que un pasaje de mi vida. Sus miserias me interesan aún tanto como las mías pues, de alguna u otra manera, todos somos inicio y conclusión de una providencia que, a veces, es intuida e, incluso, deseada y, de la cual, acabamos siendo víctimas. Y así, la nada, engrandecida, hermoseada, vuelve siempre a ser simple y llanamente lo que es: nada. Por ello, al escribir “Zenobia”, preferí conscientemente profundizar en mi propia predestinación para hallar una intuición; el camino desde una mujer que habitó muchos siglos antes que yo, y describir, con su voz (o, al menos, intentarlo), el largo proceso hacia la intolerancia de los hombres. Hacia los hombres del ayer y del presente atroz del que, desgraciadamente, nos toca ser espectadores: De hecho, mientras reescribo este preludio, otras tropas sitian el yacimiento arqueológico de Palmira y unos críos, uniformados como militares, fusilan disparando en la cabeza a decenas de personas en las ruinas de su teatro romano, mientras que un público eufórico les vitorea desde las gradas como si fueran héroes o cadáveres del mañana. La realidad es el más terrible de los dramas y los muertos sobre las arenas de Palmira amortajan mis palabras. Todo cambia demasiado deprisa y las vidas se evaporan antes que las propias lágrimas. El mundo asiste, atónito, a ejecuciones masivas televisadas en el mismo escenario desde donde hace milenios nos encogían el corazón los versos de Eurípides o de Esquilo. ¿Cómo encajar que todos sigamos formando parte de una misma especie? La Historia nos sobrepasa, nos espanta, nos adelanta y vuelve a trazar una parábola imposible de ser comprendida o controlada. Mi mundo, mi formación, mi cultura, mi acervo, mi genoma y mi civilización entera siguen derramando una sangre que no me es ajena. A mi humilde manera, necesito vindicarla con las únicas armas que me quedan: el amor, el lenguaje y la memoria. Mi incursión, por lo tanto, es mucho más pacífica, semejante a la de aquellos antiguos viajeros que nunca estuvieron presentes en el lugar de los hechos pero los recrearon en sus mentes gracias a los libros, los museos, los grabados y las narraciones de quienes sí fueron testigos de los acontecimientos. Desde mi exilio, para escribir esta obra, imaginé la acción y dispuse las palabras. Lo demás, es pura ucronía aderezada de leyenda. El margen de error es tan amplio o mínimo como podría serlo la reconstrucción de la vida de un amante, de una madre o de una hermana. He ido más allá de las verdades muertas, de las fuentes, para resucitar la "Zenobia" que se está gestando en mí, que sobrevive en mi verbo. Las difuminadas y triviales realidades de hace diecisiete siglos se me escapan con la misma fragilidad y fantasía que mi propia infancia, plagada de vacíos que nunca recordaré y que ya nadie podrá reconstruir por mí. 


En este texto, redactado a la manera de los dramones antiguos, no he pretendido ensalzar ni justificar las acciones de la princesa siria que retó a la Roma moribunda de la anarquía militar. No tengo ni el derecho ni la posibilidad de juzgarla. Su vida ahora es mi invención. La obra permanecerá, por lo tanto, siempre incompleta frente al devenir. A pesar de todo, varios intentos acabaron -por fortuna- siendo destruidos. La nada debe concluirse, como la vida, definitivamente hasta el fin. 

¿Se parecería la reina Zenobia a esta maravillosa escultura de Philippe Faraut?

Respecto a la metáfora final, necesitaba una voz, una conciencia sobrehumana que me excluyera lo suficiente como para distinguirme de sus miedos y pecados sin alejarme demasiado de los míos; una presencia “amiga” que me aclarara el largo monólogo de Zenobia. Y la hallé en Luzbel, en el Ángel Caído, quizás el ejemplo y el detonante más paradigmático de esta tragicomedia que es, al fin y al cabo, la Creación. 


Por añadidura, ya sólo me quedaba teorizar sobre el poder, y tomar conciencia de que no se había inventando apenas nada nuevo al respecto desde la Antigüedad, ninguna aportación crucial posterior a la Biblia o el caos: Augusto, Aureliano, Maquiavelo, De Vitoria, Roma, Damasco, los fundamentalismos religiosos... demasiados nombres para un sólo verbo: poder. Fue entonces cuando Zenobia me desbordó y usó mi lengua para agitar la suya. Salvo por las obvias diferencias de espacio y tiempo que nos separan, solo fuimos simples émulos y antagonistas perdidos en el laberinto y ambos somos ahora obra del mismo dramaturgo. Los dos hemos sido vencidos y nos hemos sentido impotentes ante similares espejismos que nos han hecho ver hermosos resplandores en el perfil del Universo. Como cualquier otro mortal. Como cualquier otro personaje que nace para morir de un tiro en la sien, resucitar o alcanzar la eternidad en la cávea de un teatro. 

Sin embargo, antes de cerrar la última página y dar por concluido el acontecimiento en sí, quien debe apurar ahora su caída soy yo. Lo haré, si es posible, al igual que Tosca: tratando de contemplar el lucir de las estrellas y sin dejar de amar la vida y a esta extraña raza a la que pertenezco, pero mucho me temo que, mientras me precipito, yo no contaré ni con los besos ni con el abrazo de Luzbel… 

Juan García Larrondo 

1990 / 2015

La obra "Zenobia" se incluye en el volumen "Theatrvm Fugit" de Juan García Larrondo. Disponible en http://theatrvm-fugit.edalya.com/
PARA MÁS INFORMACIÓN


martes, 19 de diciembre de 2017

ÚLTIMA FUNCIÓN DE TEMPORADA EN MADRID DE "MARIQUITA APARECE AHOGADA EN UNA CESTA"


Aquí en la última función de temporada de #MariquitaApareceAhogadaEnUnaCesta. Penitas y alegrías a la vez. Va por ti, Nuria Bernarda.
   El pasado 29 de julio fue la última función de la temporada de #MariquitaApareceAhogadaEnUnaCesta, una obra que ha reaparecido resucitada en los escenarios de Madrid durante estos dos últimos meses gracias a los talentos e ilusiones de un magnífico elenco de profesionales y de circunstancias. La versión recreada y dirigida por Juan Mairena la ha devuelto a la vida con el acento que necesitaba para mantenerse tan lozana como cuando fue originalmente concebida hace 25 años. Su nueva travesía ha estado en las mejores manos gracias también a las voces de un reparto excelente: María Isabel Díaz, Jorge Lucas, Georbis Martinez Manzo, Martix Aledo, Caridad Vega y la celeste María Dolores Mariloli "Dolly" han conseguido, con el latido de sus mágicas interpretaciones, que el corazón de cada personaje se haya sentido nítido en el pecho de los espectadores. 


No tengo palabras suficientes para agradecer al equipo el esfuerzo y el amor que han depositado y demostrado en el proyecto. Ellos, junto a Eduardo de los Santos, SerieTeatro, Pablo Canosales, los Teatros Luchana y Ediciones Irreverentes han hecho realidad el virginal milagro. Hoy terminamos temporada pero, a partir de ahora, creo que ya todos nadaremos enlazados en la misma cesta, flotando sobre el mismo océano. Y el sueño de aquella "Mariquita" que escribí hace más de veinte años se elevará junto al de ellos y al del público de otros tiempos con renovadas alas hacia el cielo. ¡Muchas gracias! #TodosSomosMariquita y #TodosSeremosSiempreMariquita
Cádiz, julio 2017 


¿Alguna vez viste a una muerta viviente protagonizando una obra de Teatro? ¿Y te imaginas lo que siente el corazón de una zombi enamorada? Pues la Virgen María Dolores Mariloli "Dollyrosa" tiene la respuesta.

Fotografía del aforo de los Teatros Luchana el día de la última función.

UNA ÚLTIMA CRÍTICA: ALDO RUIZ ESCRIBE SOBRE " MARIQUITA" EN "EL TEATRERO"

"Mariquita aparece ahogada en una cesta" es una obra absolutamente recomendable para aquellos que quieran sorprenderse y disfrutar de noventa minutos de puro surrealismo".

Muchísimas gracias a Aldo Ruiz por esta nueva reseña en su blog El Teatrero a la representación de #MariquitaApareceAhogadaEnUnaCesta en la cartelera de Madrid. Muy agradecido por tan profundo análisis y por sus bellas reflexiones. 

‘MARIQUITA APARECE AHOGADA EN UNA CESTA’: EL SURREALISMO DIVINO SE APODERA DE LA SALA GRANDE DE LOS LUCHANA
publicado en COMEDIA, TEATRO por Aldo Ruiz

CALIFICACIÓN.- NOTABLE: 7’5

‘Mariquita aparece ahogada en una cesta’ se ha convertido en una de las sensaciones de la cartelera madrileña en las últimas semanas. Juan Mairena versiona y dirige la obra original de Juan García Larrondo y nos ofrece una comedia disparatada y completamente surrealista llena de situaciones rocambolescas y personajes estrambóticos. María Isabel Díaz, famosa por su participación en ‘Vis a Vis’, es la protagonista de esta divertidísima historia que se representa los sábados en los Teatros Luchana y en la que está acompañada magníficamente por Jorge Lucas, Georbis Martínez, Marta Aledo y la genial Dolly. 

En el plano superior, Dolly interpretando a la Virgen, debajo, María Isabel Díaz y Jorge Lucas.
Una mujer, de nombre Mariquita, aparece ahogada en una cesta. Una virgen estrambótica se presenta a su rescate con la intención de resucitarla. Dos vecinas de Mariquita están al borde de un ataque de nervios, una de ellas, yonki, y la otra, una travesti que, de la noche a la mañana, se convierte en escritora de éxito. El ex marido de Mariquita, Juan, sale del armario y se va de casa con otro hombre. Su hija ya no es la Chari sino el Richard. Una sirena en el fondo del mar que se enamora de un marroquí. Un asesinato, una investigación policial, una abducción… En definitiva, un sinfín de personajes esperpénticos y situaciones inverosímiles y disparatadas… Todo esto y mucho más hacen de ‘Mariquita’ una obra completamente surrealista que podría haber salido de la pluma del mismísimo Pedro Almodóvar, pero cuyo autor es Juan García Larrondo, quien escribió la obra en los años noventa y que, afortunadamente, Juan Mairena ha rescatado y versionado con muy buen criterio. Una obra kitsch que nos recuerda muchísimo al universo del cineasta manchego, en la que los boleros y las lágrimas negras se entrecruzan constantemente con las risas y las carcajadas. Surrealismo divino en estado puro. 


‘Mariquita aparece ahogada en una cesta’ supone una bocanada de aire fresco para la cartelera madrileña. Los que vimos ‘Cerda’ en La Casa de la Portera, esperábamos impacientes este nuevo trabajo de Juan Mairena porque, aunque no sea un texto original suyo, es evidente que su ‘Mariquita’ continúa la estela de ‘Cerda’ y apuesta por ese humor surrealista, tan especial y sugerente que te acaba hipnotizando. Ante las dudas de algunas personas, quiero aclarar que ‘Mariquita’ no es la segunda parte de ‘Cerda’, ni una continuación, ni nada por el estilo. ‘Cerda’ era una obra absolutamente magistral y no admite comparaciones. Hecha esta aclaración, y admitiendo que ‘Mariquita’ dista mucho de esa genialidad, lo que sí puedo asegurar es que ésta es una obra tremendamente divertida y surrealista, a más no poder, aunque bien es cierto que este tipo de humor no es apto para todos los públicos. 


Juan García Larrondo escribió la obra en los años noventa, cuando el cine de Almodóvar estaba en pleno apogeo, y son muy evidentes las influencias del cineasta manchego a lo largo de toda la historia y en la composición de los personajes. Este universo almodovariano también ha sido aprovechado por Mairena a la hora de la puesta en escena de ‘Mariquita’. Ponemos varios ejemplos; en primer lugar, la utilización de los boleros como banda sonora de la obra; por otro lado, el personaje de Valeria -interpretado de forma fantástica por Georbis Martínez- es un remake de Femme Fatal, el papel que hacía Miguel Bosé en ‘Tacones Lejanos’ y, para más inri, se convierte también en una escritora de éxito como Marisa Paredes en ‘La Flor de mi secreto’. Pero aquí no termina la cosa, Mariquita y sus dos vecinas siempre están alrededor de un sofá rojo, como las míticas Mujeres al borde de un ataque de nervios… Como el cine del manchego, ‘Mariquita’ es una obra plagada de imágenes muy potentes e impactantes, como esa primera aparición de la Virgen encarnada magistralmente por Dolly, o de momentos esperpénticos, como aquel cuando irrumpe la cantaora de saetas. Lo cierto es que ‘Mariquita’ tiene muchísimas referencias de la obra de Almodóvar y está plagada de momentos desternillantes que son pura adrenalina para el espectador. 

Todo el elenco de la compañía saludan al final junto al autor Juan García Larrondo y al director Juan Mairena.
Juan Mairena ha hecho una excelente labor en la adaptación, recortando más de una hora la obra original, y brindándonos un texto sobresaliente, sin embargo la dirección no es tan brillante como la dramaturgia. Esta, que es una comedia alocada, con continúas salidas y entradas de personajes, plagada de situaciones rocambolescas, debería transcurrir a un ritmo trepidante y esto no ocurre, en absoluto. Este es el gran hándicap ‘de Mariquita’, que peca de falta de ritmo. Yo lo achacaría fundamentalmente a la dirección y estoy convencido, además, de que si se representase en una sala más pequeña, el ambiente sería más cálido y acogedor, y el montaje ganaría muchos enteros. Por otra parte, la actuación de María Isabel Díaz tampoco ayuda demasiado en este aspecto. A pesar de ser una actriz estupenda y de gran fuerza interpretativa, como ya demostró dando vida a Sole en ‘Vis a vis’, en la piel de Mariquita, se muestra falta de ritmo y, aunque nos regale momentos espléndidos -porque ella tiene mucha gracia-, en general su actuación y su interacción con el resto de compañeros hace que la obra se ralentice. ‘Mariquita’ es un personaje maravilloso, una mujer desquiciada cuyo mundo se está desmoronando por completo, y para interpretar un papel de tales características, se requería una actriz de gran peso dramático y con una enorme vis cómica. María Isabel en principio podría reunir todos estos requisitos, sin embargo, a la hora de la verdad, se queda a medio gas en el escenario, le falta chispa y rapidez, y esto hace que el ritmo decaiga en muchos momentos. 

Elenco al completo de la obra: Arriba, en plano superior; Dolly, abajo, de izqda a decha: Marta Aledo, María Isabel Díaz y Georbis Martínez. Plano inferior; Jorge Lucas.
A pesar de todo, María Isabel y su particular Mariquita están arropadas por un grupo de actores magníficos que hacen que el barco no se vaya a la deriva y salga a flote entre risas y carcajadas. Hay que destacar, cómo no, a Dolly, que está ‘divina’ y genial como siempre. Encarnando a la Virgen, la polifacética artista nos deleita una vez más con su infinita galería de gags, muecas de todo tipo, con esos movimientos de ojos tan característicos suyos y con unos diálogos hilarantes y llenos de sarcasmo. Sin lugar a dudas, Dolly protagoniza los momentos más divertidos de ‘Mariquita’. Jorge Lucas también está fantástico desdoblándose en tres personajes. Me ha sorprendido muy gratamente su actuación: Estupendo dando vida al marroquí Abdul que se acaba enamorando de la protagonista, muy divertido metiéndose en la piel friki-policía que lleva la investigación de la muerte de Mariquita, y correctísimo encarnando a Juan, el ex marido de Mariquieta -el personaje más plano de los tres-. En conjunto, un sobresaliente para Jorge Lucas. Es un placer volver a verle sobre las tablas tras su enfermedad. 

La actuación de Marta Aledo es uno de los puntos fuertes del montaje. La también actriz de ‘Vis a vis’ nos divierte muchísimo interpretando a Nuria, la vecina yonki de Mariquita, que le roba todo lo que se le pone por delante. Su interpretación es genial y va in crescendo a medida que transcurre la historia. Es el típico personaje que habla de manera triste y apesadumbrada pero que, de repente, suelta ‘puntazos’ con los que rompe completamente el clima y con los que no puedes parar de reír. Completa el reparto Georbis Martínez, estupendo dando vida a la travesti Valeria, fenomenal en su forma de moverse y en su expresión corporal. Mucho más descafeinado, sin embargo, encarnando a la Chari, la hija de la protagonista. 

Más allá de los actores, en ‘Mariquita’ también sobresale la escenografía de Tania Tajadura y el Video Mapping de Leo Lapeña, que igual recrean un puerto de mar -lugar donde comienza la historia-, la casa de Mariquita o incluso el mismo fondo del océano. No quiero olvidarme tampoco de la ambientación musical -a cargo de Víctor Elías y Jaime Vaquero-, que juega un papel fundamental en la puesta en escena.

‘Mariquita aparece ahogada en una cesta’ es una obra absolutamente recomendable para aquellos que quieran sorprenderse y disfrutar de noventa minutos de puro surrealismo. La recomendaría a todos los que os gustó ‘Cerda’ y a los que os encanta el cine de Almodóvar. Ante todo y sobre todo, estamos ante una obra completamente diferente a todo lo que se puede encontrar ahora mismo en la cartelera madrileña. Si queréis salir de la rutina diaria y sumergiros en un culebrón a lo Almodóvar, ésta es vuestra obra. El próximo sábado 29, a las 20:30 en los Teatros Luchana, tenéis una cita con Mariquita.
Aldo Ruiz

PARA LEER LA CRÍTICA COMPLETA EN EL BLOG "EL TEATRERO" PULSAR AQUÍ


viernes, 17 de noviembre de 2017

ESTRENO EN LOS TEATROS LUCHANA DE MADRID DE "MARIQUITA APARECE AHOGADA EN UNA CESTA"


La obra "Mariquita aparece ahogada en una cesta" del dramaturgo gaditano Juan García Larrondo se estrenó en los Teatros Luchana de Madrid el día 10 de junio en versión y dirección de Juan Mairena. El texto, producido por SerieTeatro e interpretado por María Isabel Díaz, Jorge Lucas, Marta Aledo, Georbis Martínez y la famosa diva Dolly, contó también con la ayuda a la dirección de Pablo Canosales. Texto galardonado en 1992 con el Primer Premio "Marqués de Bradomín", "Mariquita aparece ahogada en una cesta" (Ediciones Irreverentes) es una tragicomedia divertida, surrealista y disparatada que narra la historia de Mariquita Vargas, una mujer que, tras ser abandonada por su marido y quedarse desesperadamente sola, decide probar suerte prostituyéndose en los muelles, con tan mala fortuna que, al final, unos marineros acaban lanzándola al mar con una cesta de ropa sucia como único salvavidas. Pero lo que Mariquita ignora es que la muerte va a darle algo más que un giro de 360º grados a su vida. Sobre todo si es la mismísima Virgen quien se le aparece en el último momento con intenciones de resucitarla...
Evento incluido en el Festival Worldpride Experience Madrid 2017
Teatros Luchana de Madrid - Sábados desde 10 junio al 29 de julio a las 20.00 h.
















LOS TEATROS LUCHANA DE MADRID



Al finalizar la obra saludamos todos al numeroso público asistente y tras la actuación posamos juntos los actores, el autor y el señor director:

Juan García Larrondo, Juan Mairena, Dolly y Jorge Lucas en un momento del saludo.
Saludo final: Juan García Larrondo, Georbis Martinez, Caridad Vega, María Isabel Díaz, Juan Mairena, Dolly, Jorge Lucas y Marta Aledo 
Saludo final: Juan García Larrondo, Georbis Martinez, Caridad Vega, María Isabel Díaz, Juan Mairena, Dolly, Jorge Lucas y Marta Aledo 
Juan García Larrondo, Juan Mairena, Dolly y Jorge Lucas




Ya sin maquillaje y tranquilos tras el estreno: Georbis Martinez, Marta Aledo, María Isabel Díaz, Jorge Lucas, Dolly, Juan García Larrondo y Juan Mairena
Al estreno del pasado 10 de junio en Madrid de #MariquitaApareceAhogadaEnUnaCesta asistieron varios amigos entrañables y cruciales en mi vida. Gracias a tod@s! Muchas gracias por venir!!!

Olga Mínguez Pastor, Kiti Mánver y Juan García Larrondo

Juan García Larrondo, Olga Mínguez Pastor, Juan Carlos Rubio y Kiti Mánver

La Virgen "DollyRosa" con Juan García Larrondo

Dolly con Miguel Ángel de Rus, el editor de "Mariquita aparece ahogada en una cesta"

Juan García Larrondo, Dolly y Désirée Ortega Cerpa

Juan García Larrondo, Olga Mínguez Pastor, Pedro Víllora y Javier Aoiz

"MARIQUITA APARECE AHOGADA EN UNA CESTA"




Autor: Juan García Larrondo 
Dramaturgia y dirección: Juan Mairena 
Reparto: 
María Isabel Díaz, Jorge Lucas, Marta Aledo, Georbis Martínez y Dolly. 
Colaboración especial: Caridad Vega
Dirección musical: Víctor Elías y Jaime Vaquero (Arte&Sano) 
Diseño Iluminación: Daniel Esparta y Helena González 
Escenografía: Tania Tajadura. 
Video mapping: Leo Lapeña (ElectrikFine) 
Ayudante dirección: Pablo Canosales 
Producción: SerieTeatro

Cartel oficial del espectáculo