Uno de los broches de oro en los actos conmemorativos del Bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812 fue, si duda, el estreno por el Centro Andaluz de Teatro en el Gran Teatro Falla de la capital gaditana de la obra de Albert Camus“El estado de sitio”, que el dramaturgo y novelista francés ubicó en Cádiz y que se estrenó en París por primera vez en 1948, justo hace 70 años. El encargado de actualizar el texto y realizar la dramaturgia del mismo para esta ocasión fue el autor gaditano Juan García Larrondo, que llegó a confeccionar hasta cuatro versiones diferentes para un espectáculo que estuvo interpretado por un magnífico elenco de actores y actrices andaluces y contó con una banda sonora excepcional del compositor Antonio Meliveo.
Con el tiempo, Larrondo elaboró una versión absolutamente nueva de esa propuesta escénica, más personal, “la más libre y la que, si hubiera dependido de mí, habría sido la que hubiese llevado a escena” -defiende- y reescribió un texto “diferente” a la del Nóbel francés y, al mismo tiempo, absolutamente respetuoso con su lírica y el mensaje del original.
Escena de la obra interpretada por el CAT en 2012
En el texto de Larrondo, la Peste y los viejos poderes fácticos ponen en sitio nuevamente a la ciudad de Cadiz y a sus habitantes, pero iniciando su asedio desde tiempos inmemoriales y permaneciendo en ella desde el mítico Gadir fenicio hasta la actualidad, pasando por el Gades romano, el Cádiz utópico y revolucionario del siglo XIX o el sitiado de la Guerra Civil Española.
Escena de la obra interpretada por el CAT en 2012
De esta forma, el dramaturgo gaditano ha pretendido poner de manifiesto la absoluta vigencia del trasunto que Camus escribiera en su día con su drama pues, "aunque cambien los espacios y las eras, la Humanidad sigue aún viviendo sitiada por los mismos poderes e injusticias de siempre. En realidad, aunque hayamos cambiado los métodos o definiciones, los hombres continuamos teniendo a nuestros principales enemigos entre nosotros mismos y en nuestros más íntimos miedos".
Escena de la obra interpretada por el CAT en 2012
El Premio “Alfred de Musset” de traducción, versión y adaptación de obras teatrales, convocado por primera vez por Ediciones Irreverentes para “textos dramáticos de creación nueva a partir de una obra previa” y al que se han presentado más de 80 textos de una quincena de países cuenta, además, con otras dos categorías, la de mejor adaptación teatral de novela, que le ha sido concedida al autor manchego Pedro Víllora, y la de mejor traducción al español de obra teatral, que le ha sido otorgada a Nikolina Zidek. Todos los textos serán publicados por la Editorial y presentados en el Salón Internacional del Libro Teatral que se celebrará en Madrid a principios de Noviembre de 2018.
"Camusflaje" imaginario de Juan García Larrondo con Albert Camus
Junio 2018:
Feliz y profundamente agradecido tras conocer el fallo del I PREMIO "ALFRED DE MUSSET" en su categoría de "Obra de nueva creación inspirada en una obra previa" que me ha sido concedido desde Ediciones Irreverentes por "El estado de sitio", versión libre que realicé hace unos años a partir del maravilloso texto homónimo de Albert Camus; que siempre fue uno de mis dramas favoritos además de uno de los más influyentes en toda mi producción dramática. Supongo que debe de ser algún tipo de "justicia poética" o, sencillamente, magia. Un lujo compartir galardón con mi querido Pedro Víllora (Premio en la categoría de Adaptación teatral de novela por su "Insolación" basada en la obra de Emilia Pardo Bazán), con Nikolina Zidek(Premio en la categoría de Traducción de obra teatral al español a "Drama sobre Mirjana y los que le rodean", de Ivor Martinic) y con Pilar Zapata Bosch por su accésit. ¡Gracias! A veces es cierto que el tiempo pone las cosas en su sitio o, al menos, las saca del injusto olvido en el que se durmieron. ¡Merci beaucoup, mon cher Albert Camus. Nous avons quitté l'état de siège ...!
Hilda Martín, Juan García Larrondo, Tamara García del Valle y Luis García Gil participarán en una mesa redonda sobre su obra teatral.
La relación de Cádiz con la obra de Albert Camus centrará el acto de homenaje al autor francés que, mañana, día 13 de noviembre, tendrá lugar en la Biblioteca Provincial de la capital gaditana, a las 19 horas. La escritora Hilda Martin, el dramaturgo Juan García Larrondo y la periodista Tamara García del Valle, moderados por el poeta Luis García Gil, intentarán evocar la figura del creador de L´etranger y de Estado de Sitio, su obra de teatro que transcurre en un Cádiz asediado y víctima de una dictadura. Se trata de una iniciativa del Centro Andaluz de las Letras y el Institut Français de España, que han programado también otras actividades en Sevilla, Granada y Málaga, con motivo del centenario del nacimiento del autor de La peste.
Precisamente esa última novela inspiró la obra de teatro El estado de sitio (L’État de siège en su versión original), resuelta en tres actos y estrenada en París a 27 de octubre de 1948, bajo la dirección de Jean-Louis Barrault. La acción de dicha obra transcurre en un Cádiz mítico, que vive una situación de asedio y, al mismo tiempo, una feroz tiranía. La pieza se interpretó en su día como una crítica al fascismo y especialmente a la dictadura de Franco, pero ello provocó que Gabriel Marcel le reprochara a Camus que no hubiera ambientado su propuesta dramática en la Unión Soviética.
A juicio de Camus, Premio Nobel de Literatura en 1957, “los bacilos de la Peste jamás mueren ni desaparecen. Permanecen ahí, adormecidos, esperando el día y la ocasión de mandar a sus ratas a cualquiera de nuestras ciudades para ponerles sitio”. De hecho, desde su punto de vista, “la tiranía totalitaria no se construye sobre los méritos de los totalitarios, sino sobre los errores de los liberales”.
El reestreno de dicha obra en Cádiz sirvió como acto inaugural de los eventos del Bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812, en un montaje producido por el Centro Andaluz de Teatro, bajo la dirección de José Luis Castro. El dramaturgo gaditano Juan García Larrondo, participante en esta mesa redonda, fue precisamente el autor de la adaptación del texto de Camus que, en su día, fuera glosado por Tamara García del Valle en un artículo publicado por Diario de Cádiz. Hilda Martín, por su parte, es autora de una novela histórica que transcurre durante el asedio napoleónico a la capital gaditana, bajo el título de Las crónicas de Cádiz. Diario inédito de un relato apócrifo (ediciones Mayi).
Juan García Larrondo, natural de El Puerto de Santa María, es escritor, autor teatral y guionista. Entre sus obras, figuran títulos como Mariquita aparece ahogada en una cesta, que mereciera el Premio Bradomín, El Último Dios, que estaba inspirada en Memorias de Adriano de Margerite Yourcenar y que hace años lo protagonizó Emilio Gutiérrez Caba, así como Celeste Flora, que puso en escena la compañía Albanta, dirigida por Pepe Bablé y cuyo libreto acaba de ser impreso por Ediciones Irreverentes. Autor de la dramaturgia de Estado de Sitio para el montaje que realizara el Centro Andaluz de Teatro, entiende que dicho argumento necesitaba “un lugar mítico pero también necesariamente físico: Cádiz”.
“no es azaroso que Camus eligiera esta ciudad-estado atemporal, atávica, casi épica, para ubicar su drama dentro de sus terribles fortalezas. Cádiz: tantas veces asediada, muerta y resucitada hasta ser más eterna que la misma Roma”, evoca. Y añade en tal sentido: “Es obvio que Camus escogió esta isla vulnerable a todas las pandemias de manera deliberada. Su vinculación afectiva con España, su repulsa a la tiranía franquista y sus conocimientos sobre nuestra literatura tampoco debieron ser factores ajenos a esta decisión tan “escenográfica”.
Hilda Martín, escritora y profesora gaditana, es Licenciada en Geografía e Historia, Diplomada en Teología, y con Capacitación y Formación Pedagógica por la Facultad de Ciencias de la Educación. Ha dado a conocer su obra poética y, al mismo tiempo, publicó por entregas en Diario de Cádiz su primera novela, Las crónicas de Cádiz. Diario inédito de un relato apócrifo (ediciones Mayi). Se trata de una obra que sigue la vida cotidiana del Cádiz bajo el asedio de las tropas napoleónicas que, como es sabido, contó con algunos episodios de peste. En la actualidad, publica una serie de crónicas en torno a los naufragios.
Tamara García del Valle es una periodista gaditana. Ha recibido diversos premios y reconocimientos por su labor. Es redactora de cultura del Diario de Cádiz, en donde publicó en 2010 un artículo titulado ‘Cádiz, la gran esperanza de Camus’, en el que dio cuenta de las primeras iniciativas gaditanas para poner nuevamente en escena Estado de Sitio y se hacía eco de algunos de los vínculos gaditanos de su obra, al tiempo que citaba a Pedro Laín Entralgo y Milagro Laín Martínez, sus traductores al castellano, quienes aseguraron en su día que los españoles debemos gratitud a Albert Camus “porque decidió elegir a Cádiz como contorno teatral de su ensueño, de su gran esperanza y porque un mozo gaditano quiso encarnar la figura del héroe que con su muerte hará posible la realización histórica de ese ensueño y de esa gran esperanza”.
Luis García Gil es escritor y profesor. Hijo del también poeta José Manuel García Gómez, su iniciación en el mundo cultural fue temprana, siendo polifacético en su obra en la que se funden literatura, cine y canción de autor, territorios a los que se encamina su trayectoria como poeta, narrador y ensayista. Entre sus poemarios figuran La pared íntima (2007) o Al cerrar los ojos (2010) y entre sus ensayos, Serrat, canción a canción, Serrat y Sabian a vista de pájaro, Yupanqui, coplas de un payador perseguido, Las gafas de Allen, François Truffaut, Jacques Brel, una canción desesperada, Javier Ruibal, más al sur de la quimera o Joan Isaac, bandera negra al cor. Ha escrito y producido, bajo la dirección de Pepe Freire, los documentales En medio de las olas (2009) y Vivir en Gonzalo (2013). Luis García Gil ha colaborado en distintos medios de comunicación, tanto en prensa escrita como en radio y televisión. Entre esas colaboraciones podemos destacar la sección literaria que coordina en el programa Cádiz en la Onda que presenta Carmen Paúl en Onda Cero Radio. Actuará como moderador de la mesa redonda sobre Albert Camus yEstado de sitio.
LA ACERTADA ADAPTACIÓN DE LARRONDO Y LA INTERPRETACIÓN DEL ELENCO DE ACTORES ELEGIDOS POR EL CENTRO ANDALUZ DE TEATRO REAVIVAN EN EL TEATRO MUÑOZ SECA DE EL PUERTO EL MENSAJE UNIVERSAL DEL ESCRITOR FRANCÉS.
Uno de los momentos de la representación teatral de "El estado de sitio"
Si hay algo que no ha perdido actualidad en la obra Estado de Sitio es su mensaje. Fue escrita y estrenada en 1948, como una metáfora del carácter absoluto y despiadado del poder del nazismo y el fascismo, que acababan de ser derrotados en Europa. Albert Camus lanzó sin embargo al final de la obra un aviso a navegantes: pese a su derrota pasajera, la Peste seguía estando ahí y podía regresar en cualquier momento. En la adaptación de Juan García Larrondo el poder de la Peste adquiere unos rasgos más sutiles, pero sigue acechando a una sociedad que renuncia a su libertad atenazada por el miedo. La Peste bien podría identificarse en los tiempos actuales con el Mercado y las normas absurdas e inhumanas que impone al pueblo de Cádiz (metáfora de la Humanidad en su conjunto) serían los sacrificios sin límite que exige a sus súbditos (los ciudadanos) mediante el uso del mismo mecanismo, el miedo: desempleo, ajustes, sinrazón burocrática, alienación general y sumisión del individuo. La obra de Camus cobra plena vigencia en una sociedad atemorizada por la crisis, que parece estar abocada a un Estado de Sitio impuesto por la gélida arbitrariedad del Mercado.
El texto de Juan García Larrondo, a quien el Centro Andaluz de Teatro (CAT) encargó la adaptación de la obra, conserva los matices sutiles y poéticos que Camus introdujo en el original. Además, Larrondo conoce a la perfección los mecanismos de la tragedia grecolatina, por lo que en su vuelta al escenario sigue mostrando su conexión con el lenguaje y las formas del teatro clásico. En este sentido, la puesta en escena estuvo marcada por una escenografía sobria y opresiva, la introducción del canto coral y por último, los actores entendidos como arquetipos: la Peste, la Muerte, Nada, el Pueblo. Y como elemento redentor frente al miedo, la libertad y el amor, quizás la conexión más directa de la obra teatral con el Bicentenario de la Constitución de 1812, que promulgaba precisamente el valor supremo de la libertad
Como muestra del tributo que rinde esta adaptación al teatro clásico, en la puesta en escena no se introducen excesivos elementos audiovisuales, y realmente algunos en caso de suprimirse no afectarían al resultado final. El director José Luis Castro ha sabido mantener el ritmo y la intensidad dramática, de tal forma que el espectador queda literalmente pegado a la butaca desde el primer momento de la representación, que se extiende durante dos horas.
La disposición de los actores del coro en la escena adquiere un gran nivel estético y una gran plasticidad, llegando a pintar auténticos cuadros sobre las tablas. El movimiento de los actores, la iluminación, la música, la escenografía, han adquirido desde el estreno de la obra en Cádiz una mayor sincronización, por lo que el espectáculo crece con cada sesión. La función se cerró con un monólogo de Nada, un papel representado por Antonio Dechent, que sustituye a José Pedro Carrión, y realizó una excelente interpretación.
Al término de la representación, el público supo premiar el trabajo del escritor García Larrondo, y de toda la compañía, que recibieron los calurosos aplausos del auditorio.
CARLOS BENJUMEDA
> Para consultar la crítica en DIARIO DE CÁDIZ PULSAR AQUÍ
LA VERSIÓN DE JUAN GARCÍA LARRONDO DE LA OBRA DE ALBERT CAMUS LLEGA AL TEATRO PEDRO MUÑOZ SECA DE EL PUERTO DE SANTA MARÍA.
El concejal de Cultura del
Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, Millán Alegre, y la Delegada
Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, Yolanda Peinado, han presentado
hoy miércoles 8 de
febrero en rueda de prensa la producción del Centro Andaluz de Teatro “El Estado
de Sitio”, de Albert Camus (Premio Nobel), que se representará en el Teatro
Municipal el viernes 10 y el sábado 11 de febrero.
Ambas funciones, destaca el
edil de Cultura, forman parte de los actos conmemorativos del Bicentenario de la
Constitución de 1812 y están organizadas por la Concejalía de Cultura del
Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, a través del Servicio de Fomento y
Promoción Cultural, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el
Consorcio para la Conmemoración del II centenario de la Constitución de
1812.
Alegre y Peinado han
compartido mesa con Juan García Larrondo, escritor y autor de la versión y
Esther Pumar, actriz portuense que forma parte del reparto de la obra dirigida
por José Luis Castro.
La actriz Esther Pumar, el concejal de cultura Millán Alegre, la delegada provincial de cultura Yolanda Peinado y el dramaturgo Juan Larrondo durante la presentación de la obra.
"Es muy difícil que podamos volver a ver un espectáculo de esta envergadura, con tantas personas trabajando juntas", declaró la delagada Yolanda Peinado. Además del mensaje filosófico y humano de la obra El Estado de Sitio, de Albert Camus, la grandiosidad de la representación en sí constituye una ocasión que el aficionado al teatro y el público no deben dejar pasar. Esta fue una de las ideas repetidas durante la rueda de prensa ofrecida ayer para presentar oficialmente la obra dirigida por José Luis Castro, que se lleva escena mañana viernes y el sábado en el Teatro Pedro Muñoz Seca.
La propuesta que pone en escena el Centro Andaluz de Teatro (CAT) en colaboración con la Consejería de Cultura y el Consorcio para el Bicentenario de 1812, está concebida como un espectáculo total, que reúne todos los ingredientes de una gran producción: música de calidad, un excelente reparto de actores, un prestigioso director, una escenografía vanguardista y el texto de un autor mítico que murió de forma prematura, Albert Camus. Teniendo en cuenta los tiempos que corren no será fácil encontrar de nuevo una conjunción tan completa sobre las tablas del Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca, con un presupuesto además que ronda los 600.000 euros.
La obra fue presentada en el propio Teatro Municipal por la delegada provincial de Cultura, Yolanda Peinado y el concejal Millán Alegre, que estuvieron acompañados por dos portuenses que desempeñan en ella un destacado papel: el escritor y dramaturgo Juan García Larrondo, encargado de adaptar el texto original de Camus, estrenado en 1948; y la actriz Esther Pumar, componente destacada del coro de voces, ya que la obra está concebida al estilo de las tragedias grecolatinas. No pudo asistir a la presentación el actor Antonio Dechent, que debutará en El Puerto como intérprete principal de la obra, sustituyendo a José Pedro Carrión. Antonio Dechent está considerado uno de los grandes actores andaluces, tal como reconoció Millán Alegre. Entre el elenco de 18 intérpretes que protagonizan la obra se encuentran también Juanma Lara, Esther Ortega, Luis Rallo y Celia Vioque.
Por su parte, la delegada provincial explicó que la obra viene representándose en las capitales andaluzas, pero se trae a la ciudad portuense al estar incluida en el circuito del CAT. Explicó además que pese al tiempo transcurrido desde que se escribió, la obra de Camus no ha perdido vigencia, de manera que "está de plena de actualidad". La delegada informó además sobre el proceso seguido hasta la puesta en escena de Estado de Sitio, cuyo argumento se desarrolla en Cádiz.
El escritor Juan García Larrondo destacó por su parte que el texto original "precisaba una adaptación para acercarla al espectador de hoy", y adelantó que en base a esta adaptación "el mensaje de la obra lo va entender todo el mundo".
La actriz Esther Pumar centró su intervención en el papel que la música de Antonio Meliveo desempeña en la puesta en escena, destacando el trabajo de la asesora de voz Julia Oliva. Valoró igualmente el "potencial espectacular que adquiere en la representación el sentido de la palabra", y concluyó que la obra "está llena de sensaciones y llega al público".
JUAN GARCÍA LARRONDO. Dramaturgo gaditano adaptador de la obra "El Estado de Sitio" de Albert Camus.
EL ESCRITOR ACTUALIZA EL TEXTO DE "EL ESTADO DE SITIO", QUE ESTARÁ SOBRE LAS TABLAS DEL TEATRO PEDRO MUÑOZ SECA LOS PRÓXIMOS DÍAS 10 Y 11 DE FEBRERO. DICE QUE SU OBJETIVO HA SIDO PRESERVAR EL VALOR LITERARIO DEL ORIGINAL.
El escritor y dramaturgo
portuense Juan García Larrondo ha adaptado para el teatro la obra de Albert
Camus Estado de Sitio, que se estrenó en Cádiz el día 10 de enero,
dirigida por José Luis Castro y concebida como un gran espectáculo que mezcla
distintas formas de expresión dramática. Se trata de la primera vez que García
Larrondo adapta un texto teatral de otro autor, aunque en este caso es una pieza
literaria muy conocida para él y que marcó sus inicios como escritor. La obra
está producida por Centro Andaluz del Teatro (CAT) en colaboración con el
Consorcio del Bicentenario, y aunque su argumento se desarrolla en Cádiz, su
temática no es la Constitución de 1812.
-¿Que ha buscado en la
adaptación de 'Estado de Sitio'?
-Lo que yo he buscado ha sido velar
porque la calidad literaria del texto de un Premio Nobel no se perdiese en el
proceso de adaptación y puesta en escena. He dejado que las palabras de Camus se
apareasen con las mías y crear un estilo y un ritmo que fuera comprensible para
los espectadores de esta época. Espero que mi voz haya pasado desapercibido y lo
que haya sobrevivido sea la palabra, el mensaje y la voz de Albert Camus, que es
realmente la que nos importa.
-¿Cuál es la vigencia que tiene esta obra
en nuestros días?
-Desgraciadamente mucho más de lo que nos esperábamos.
Es una obra escrita al final de la Segunda Guerra Mundial, en una época en que
las corrientes filosóficas rayaban en el existencialismo, en la falta de
esperanza y la búsqueda de esa esperanza. Hoy en día los tiempos no son tan
distintos. La obra tiene una vigencia tremenda por lo que nos cuenta de forma
metafórica. Yo creo que la Humanidad sigue estando sitiada por multitud de cosas cosas.
Ahora las epidemias no son como la Peste que llega en un barco y se propaga,
ahora son más sutiles, menos poéticas, pero están ahí.
JUAN GARCÍA LARRONDO.
-¿Cuál es el
mensaje principal de la obra?
-Que el hombre tiene la obligación moral
de medrar (en el sentido de progresar como ser humano) y que para ello se debe
desprender del miedo y aliarse con el resto de los hombres para no estar solo.
No debe dejarse manejar, no debe dejarse utilizar. El hombre tiene la obligación
moral de no deshumanizarse.
-¿Qué papel dramático juega la música en
esta adaptación?
-Esta es una obra que tiene muchos coros, a la manera
de las tragedias grecolatinas, tiene unos coros musicados por Antonio Meliveo.
La música ha sido un acierto, muy bonita y muy apropiada. Los actores son
cantantes también, cantan en directo. Yo creo que la aportación dramática
musical es crucial en la obra.
-¿Había trabajado antes con el director
José Luis Castro?
-No lo conocía. Ha trabajado mucho la ópera y se nota
que le ha dado un toque operístico al espectáculo. Yo he hecho cuatro versiones;
el proceso dramatúrgico ha sido largo y hemos tenido nuestras diferencias. La
versión que ahora mismo se puede ver es la que ha decidido el director, que le
ha dado su toque personal, en la que se nota mucho su experiencia en la ópera.
La obra ha sido un proceso largo, difícil, en el que hemos tenido todos que
llegar a un acuerdo, lo cual no ha sido fácil. Pero eso entra dentro del proceso
normal de creación de cualquier espectáculo.
-¿Qué cree que aporta el
elenco de actores al espectáculo?
-El elenco de actores es maravilloso.
Entre ellos está una chica de aquí de El Puerto, Esther Pumar, que hace un papel
en el coro. El elenco ha sido genial. Yo creo que en ellos radica la mayor parte
de la grandeza de la obra, en el trabajo actoral, que ha sido tremendo
-¿Qué dificultades ha encontrado a la hora de adaptar la obra de Camus?
-Más que dificultades me he encontrado bellísimas coincidencias. El
Estado de Sitio fue una de las primeras obras que leí y que más me
influyeron en mis inicios literarios y de alguna forma lo que he hecho ha sido
devolverle a Camus un baile pendiente, una especie de justa poética. Yo lo único
que le añado es mi pulsión, mi emoción y mi trabajo. Para mí ha sido una
experiencia muy enriquecedora en la que me he implicado muchísimo y de la que me
encuentro bastante satisfecho.
JUAN GARCÍA LARRONDO.
-Hacía algún tiempo que no escribía
textos teatrales. ¿Se puede considerar esta obra un reencuentro con el mundo del
teatro?
-Sí, una reconciliación. De alguna forma, sí. He estado
escribiendo algunas piezas breves, pero como espectáculo de estas
características y dimensiones ésta es una forma de reconciliarme con el
escenario, al que nunca he dejado abandonado, porque trabajar para televisión
también es una forma de hacer género dramático, aunque el teatro te da la posibilidad de
ser más creativo y dejar algo más de tu impronta.
-Ha habido cierta
polémica por el coste de la producción. ¿Cree que el resultado está a la altura
de la inversión pública realizada?
-Yo creo que sí. Lo que pasa es que
también entiendo las críticas, me parecen razonables. Entiendo que esto se podía
haber hecho también en forma de coproducción. También entiendo que un
espectáculo de estas características por su coste sólo puede ser abordado por
una empresa pública. Probablemente, este sea uno de los últimos grandes
espectáculos que se vayan a poder ver. Va a ser difícil que cualquier
administración pública pueda encargarse en un futuro de espectáculos de estas
dimensiones.
-Camus era un escritor comprometido. ¿Es este un buen
momento para recuperar el compromiso social?
-No se me ocurre un momento
mejor ni más urgente. Necesitamos comprometernos todos. Camus era de ideología
anarquista, iba en contra de todo lo que alejase al hombre de lo que es
intrínsecamente humano, es decir bondadoso. El hombre en el que él cree es un
hombre que necesita liberarse del miedo, de las cadenas, de cualquier tipo de
esclavitud para ser hombre y cumplir su misión como ser humano.
-El tema
del miedo está plenamente vigente en estos tiempos de crisis.
-Vivimos
aterrados. Basta ver el telediario para pensar que el fin del mundo puede
suceder en cualquier momento. Con ese terror, ¡qué manipulables somos! Ese es el
poder de la Peste en la obra.
>Entrevista realizada por Carlos Benumeda y publicada en "Diario de Cádiz" el 8 de febrero de 2012. Para ver la entrevista en el Diario PULSAR AQUÍ.
OTRAS ENTREVISTAS RECIENTES AL AUTOR EN VIDEO:
Entrevista realizada por Francisco Lambea para UNA BAHÍA TELEVISIÓN
enero 2012
Entrevista realizada por Alberto Romero para la UNIVERSIDAD DE CÁDIZ
El
último montaje del Centro Andaluz de Teatro (CAT) “Estado de sitio”, se
estrenará mañana en el Teatro Central de Sevilla, tras su paso por Cádiz y
Córdoba.
El Centro Andaluz de Teatro (CAT) lleva desde este miércoles 25 de enero al
Teatro Central de Sevilla la obra 'Estado de sitio', una producción concebida para la celebración del Bicentenario de las Cortes de Cádiz y de la Constitución de 1812. La obra, original del francés Albert Camus, ha sido versionada por el escritor gaditano Juan García Larrondo. Su director es José Luis Castro, que dirigió el Teatro Maestranza de Sevilla durante diez años, la música es de Antonio Meliveo, la escenografía de Guiuliano Spinelli, y cuenta en su reparto con José Pedro Carrión y Celia Vioque, entre otros; la escenografía de Pedro Moreno. La obra fue escrita y estrenada por primera vez en 1948 y supone una de las cimas literarias de Albert Camus.
La obra fue estrenada el pasado 9 de enero en Cádiz, y está interpretada por
actores como José Pedro Carrión o Celia Vioque, entre otros; la escenografía es
de Guiuliano Spinelli, el vestuario de Pedro Moreno y el maquillaje y peluquería
de Manolo Cortés. La obra fue escrita y estrenada por primera vez en 1948 y
supone una de las cimas literarias de Albert Camus. El filósofo y escritor
francés buscaba hacer inteligible el mito de la peste a los espectadores de su
época, “y eso es precisamente lo que hemos intentado en esta adaptación", según Juan García Larrondo, su adaptador. “Es obvio que Camus eligió esta isla vulnerable a todas las pandemias de forma deliberada -continúa Larrondo- y sabe que Cádiz, por su particularidad geográfica, es escenario idóneo para el peor de los asedios. Camus decidió que Cádiz era el lugar perfecto para poner el sitio las libertades esenciales de los hombres y probar hasta donde es capaz el ser humano de llegar con sus miserias y sus proezas”.
Así, 'Estado de sitio' transcurre en un Cádiz mítico, habitado por un pueblo
resignadamente sometido al arbitrio de los opresores. Sobre la ciudad cae el
azote de la peste y de la muerte, dos poderes de vieja estirpe apocalíptica que
simbolizan en este caso la sujeción de los hombres a la tiranía; una tiranía de
la que el pueblo se libra en su constante lucha por vivir con dignidad.
El resultado es una obra intensa y ecléctica; una mezcla de Eurípides con el
auto-sacramental y los ecos del Camus de La Peste. Los parlamentos hablan de las
reiteradas preocupaciones del autor: la libertad, la tiranía, la muerte, el amor
y la fe en la luz del Mediterráneo como cura para los males del espíritu en
Occidente.
La obra, que está de gira por la geografía andaluza, se podrá ver en el
Central los días 25, 26, 27, 28 y 29 de enero, así como el 1, 2, 3, 4, y 5 de
febrero a las 21,00 horas, excepto los domingos, que comienza a las 20,00 horas.
TRAS SU ESTRENO EN CÁDIZ, "EL ESTADO DE SITIO" DE ALBERT CAMUS RECORRERÁ ANDALUCÍA PARA CELEBRAR EL BICENTENARIO DE LA CONSTITUCIÓN DE 1812
En El Estado de sitio, de
Albert Camus, escrita y estrenada por
primera vez en 1948, el filósofo, ensayista, novelista y dramaturgo francés
aborda el azote de la peste y de la muerte en la ciudad de Cádiz, dos poderes de
vieja estirpe que simbolizan en este caso la sujeción de los hombres a la
tiranía, una opresión de la que el pueblo se libra en su constante lucha por
vivir en libertad. Camus ubicó la acción en Cádiz, "como ciudad aislada y mítica
como metáfora del mundo", recordó José Luis Castro durante la presentación, ayer
en Sevilla, de la obra que está llamada a ser, según sus responsables, una de
las grandes apuestas escénicas de la temporada en Andalucía dentro de los fastos
de conmemoración de las Cortes de Cádiz de 1812.
No en vano, para este
proyecto han unido sus energías varias instituciones, como la Consejería de
Cultura y el Consorcio del Bicentenario de 1812 así como algunos de los grandes talentos del teatro andaluz: el sevillano José
Luis Castro es el responsable de la dirección en versión del gaditano Juan
García Larrondo; el malagueño Antonio Meliveo firma la música y el veterano José
Pedro Carrión encabeza un reparto de hasta 18 personas.
Unos mimbres que
hacen de esta obra, producida por el Centro Andaluz del Teatro con una inversión
de 300.000 euros, "un montaje de gran envergadura que no puede acometerse por
una compañía privada", según Castro. De hecho, cuando el que fuera primer
director del Teatro de la Maestranza recibió el encargo por parte de Francisco
Ortuño, director del CAT, sintió "una enorme responsabilidad"porque, dijo,
"teníamos que recoger la idea con que fue estrenada la obra en 1948 y buscar en
la puesta en escena todos los elementos de la época". No en vano, ya en su
estreno el montaje contó con la compañía de mimo de Marcel Marceau y la
legendaria actriz española María Casares, que triunfó en el exilio en Francia.
En este sentido, Castro explicó, parafraseando las palabras de Camus,
que "no es una pieza con una estructura tradicional sino algo cuya ambición
manifiesta es la de combinar todas las formas de expresión dramática, desde el
monólogo lírico, hasta el teatro colectivo, pasando por la pantomima, el simple
diálogo, la farsa y los coros". Precisamente, el coro compuesto por unos 14
intérpretes tiene una importancia "vital" en el montaje, de modo que se alza en
una "personalidad propia que canta, cuenta y actúa" en este Estado de
sitio. Así, la música -de la que Meliveo dijo que "se escucha el mar" a
través de ella- tiene tal protagonismo que podría decirse que "el público
asistirá a un espectáculo musical", según Castro. La escenografía -"austera por
los tiempos que corren"- recordará a la ciudad de Cádiz, si bien se trata de
algo simple, a medida que avance la obra "se convertirá en una tela de araña
monstruosa" que atenazará a los actores.
Por su parte, Larrondo defendió
la "vigencia" del texto porque "seguimos estando sitiados por muchas
circunstancias", dijo; mientras que José Pedro Carrión abogó por que el teatro
esté "mucho más en la educación de las personas, para convertirlas en mejores
ciudadanos".
El montaje contará, según los datos ofrecidos por Paulino
Plata, con una partida de 300.000 euros para la gira que ya hay comprometida por
toda Andalucía para esta obra. A pesar de que en el programa de la temporada del
Teatro Central estaba anunciado que el estreno absoluto se llevaría a cabo en
este espacio escénico de La Cartuja, se ha alterado el orden de las fechas. El
estreno de Estado de sitio será esta noche en el Gran Teatro Falla de
Cádiz, después viajará a Las Cocheras del Puerto de Huelva el próximo sábado y
los días 20 y 21 se representará en el Gran Teatro de Córdoba. Según los datos
facilitados por la Consejería, la obra llega a Sevilla el próximo día 25 y
estará en cartel hasta el 5 de febrero. Luego, el espectáculo regresará a la
provincia de Cádiz, a El Puerto de Santa María los días 1o y 11 de febrero,
y continuará en el Teatro Alhambra de Granada del 15 al 19 de febrero para
visitar después el Cánovas de Málaga del 22 al 26 de febrero; Almería, los días
2 y 3 de marzo, y Jaén, que todavía no tiene cerrada la fecha. Tras esta gira
andaluza, la intención de sus promotores es que pueda ser vista en otras
ciudades españoles e incluso en el extranjero, dado el caracter "universal" de
la obra de Camus.
José Luís Castro, Antonio Meliveo, Juan García Larrondo y José Pedro Carrión durante la presentación de la obra ayer en Sevilla.
"Esta obra es una declaración de principios a toda la humanidad", declaró ayer
José Pedro Carrión, actor protagonista de entre los 18 intérpretes que forman el
elenco de la nueva producción del Centro Andaluz de Teatro El estado de
sitio, de Albert Camus, que se estrena hoy en el Teatro Falla de Cádiz,
ciudad donde está ambientada la obra.
Cádiz fue la inspiración para que el premio Nobel de Literatura en 1957
denunciara el totalitarismo y el asedio como metáfora a todo el mundo. Creó su
historia en una ciudad fortificada, donde la peste dejaría casi sin aliento a
los habitantes y se descubrirían sus instintos más miserables y humanos. El
estado de sitio fue estrenada en París, en 1948; y esta noche, con motivo
del Bicentenario de la Constitución de 1812, se presenta ante la ciudad que la
engendró para volver a gritar libertad.
La obra es uno de los actos realizados para el
Bicentenario de la Constitución
Los coros ponen voz al pueblo de Cádiz, por eso, su autor musical, Antonio
Meliveo, les ha dedicado su partitura. "Lo que he querido transmitir es el ansia
de libertad", dijo con emoción.
El guión de la obra ha sido versionado por el dramaturgo gaditano Juan García
Larrondo, que declaró que Camus, cuya madre tenía ascendencia española, fue un
referente para él. "He intentado que no se perdiera el hálito literario de su
obra. Camus tenía la habilidad de crear dramas universales y atemporales con un
lenguaje contemporáneo", dijo Larrondo.
Para Francisco Menacho, presidente del Consorcio para la conmemoración del
Bicentenario, esta obra de teatro, en la que se invertirán otros 300.000 euros
para la gira por Andalucía, va a hacer historia. "Es un homenaje a todos los
hombres que gritan libertad", estimó.
Larrondo concluyó su discurso: "La obra es una metáfora del mundo, nos
necesitamos todos y seguimos sitiados. Tenemos que seguir luchando por la
libertad".
"No sabemos si alegrarnos o entristecernos por seguir pidiéndola (...) Lo que
sí queremos es colaborar para que la representación nos haga mejores
ciudadanos", consideró Carrión.
EL PÚBLICO RESPONDE A LA PRIMERA LLAMADA CULTURAL DEL "BICENTENARIO" DE 1812 CON EL ESTRENO ABSOLUTO DE LA OBRA INTERPRETADA POR EL CAT.
Cartel alternativo al oficial diseñado por José Díaz Cardero
Con la temida llegada de la peste y su secretaria, la muerte, arrancaba anoche en el Gran Teatro Falla la programación cultural del Bicentenario. Acudían a la gran cita, a la primera, al estreno estrella del año una vez iniciado en el calendario real el Doce. Le esperaban los principales agentes políticos y sociales de la ciudad y encontraron un 'Estado de sitio'. La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Consorcio para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812 decidieron hace meses que la obra dramática de Albert Camus que toma de referencia muchos de los elementos de su libro más celebrado, 'La Peste', era la pieza ideal para escenificar el mito de Cádiz. El ideal de una ciudad, de unos hombres unidos por erradicar el mal, la idea de la resistencia y la lucha. El Centro Andaluz de Teatro debía de darle forma según una adaptación más acorde al siglo XXI (la obra original fue estrenada en 1948). La dirección quedaba a cargo de José Luis Castro, el que fuera director del Maestranza.
Poco después de las nueve de la noche de ayer, los dos máximos representantes de las dos entidades, Paulino Plata y Francisco Menacho, empezaron a comprobar el resultado. En los últimos tiempos, pocas veces ha tenido el Falla el honor de presidir la primera función de una gran compañía y de una obra aún mejor. En escasas ocasiones le ha sido concedido el placer de proyectar el debut de un montaje que cuenta con un respaldo presupuestario de 300.000 euros, y de ser el que abra el telón primero que el de los teatros de Sevilla o Málaga.
La cita de ayer no precisaba de tediosas esperas. Poco a poco se fue llenando el patio de butacas y, a las puertas, se podía apreciar el ambiente de una noche de teatro. Parejas agarradas del brazo, arreglo en el vestir y quedadas en la entrada. Cuando se abrió la tela roja, el aforo presentaba una digna fracción con el aforo casi completo. Muchos rostros conocidos poblaban esos asientos. El presentador de Canal Sur Jesús Vigorra, la actriz Alexandra Jiménez ('Los Serrano'), los poetas Jesús Fernández Palacios, acompañado de Ana Rodríguez Tenorio; Josefa Parra y Miguel Ángel García Argüez; además del socialista Rafael Román no quisieron perderse el evento. Sus presencias, junto a las de la los representantes de las instituciones, que ayer tuvieron una agenda maratoniano, dan idea de cómo van a transcurrir el resto de actos culturales programados para el Doce. Poco boato, menos fotografía. Que el 'estado' del país entero es de 'crisis' y, al fin al cabo, que hable la cultura.
Una de las escenas de la representación
Mito para Camus
'Estado de sitio' representa como ninguna otra obra el ideal Mediterráneo para el filósofo y escritor Albert Camus. Fascinado por España y por el espíritu de la revolución liberal del XIX, el francés tomó a Cádiz como escenario para esta pieza teatral. Seis décadas después, el dramaturgo y guionista gaditano Juan García Larrondo ha sido el encargado de adaptarla, manteniendo sus formas esenciales. 'Estado de sitio' combina el monólogo lírico, el teatro colectivo, la pantomima, los coros y la farsa. La música ha sido ideada por el malagueño Antonio Meliveo y hasta 18 actores del Centro Andaluz de Teatro dan vida a los personajes de la obra. Un elenco que encabeza, con gran acierto, José Pedro Carrión.
LA ADAPTACIÓN DE JUAN GARCÍA LARRONDO DE LA OBRA DE CAMUS SE ESTRENA EN CÁDIZ.
Podría haber ocurrido en cualquier sitio, pero ha sucedido en Cádiz. Por lo menos en la mente de Albert Camus. Pero es un Cádiz atemporal, lo mismo pudo ser en el Cádiz sitiado por los desafortunados cañones de los franceses, en el acorralado por la peste o en el actual sitiado por el paro, la emigración y la apatía social. Ratas que llegan a puerto y se cuelan por las cloacas de la ciudad y en las del pensamiento de sus habitantes. Ratas que muerden y contagian para disponer a la población en un Estado de sitio donde aflora lo mejor y lo peor del ser humano. El Centro Andaluz de Teatro (CAT) se encarga de llevar a escena la obra de Albert Camus, Estado de sitio, en colaboración con el Consorcio para la Conmemoración del II Centenario de la Constitución de 1812 y el Servicio de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en España, bajo la dirección de José Luis Castro y con música del compositor Antonio Meliveo. El estreno el 10 de enero a las 21:00 horas en el Gran Teatro Falla de Cádiz. La obra ha sido adaptada por el dramaturgo gaditano Juan García Larrondo, que tardó entre tres y cuatro meses en realizar las diferentes adaptaciones que ha presentado. Según explica, "al margen de las diferencias que pueda tener con el texto original, he tratado de mantener con el máximo respeto el hálito literario de Camus y adaptarlo al día de hoy, hacerla comprensible". En su intención se encuentra "devolverle a Camus la poética que él me enseñó como influencia cuando empecé a escribir". En esta adaptación, Larrondo comenta que ha enfatizado el aire gaditano para que todo el mundo se identifique con Cádiz y se ha adaptado a nuestros oídos sin sacrificar la calidad literaria original. En el trabajo que ha desarrollado el CAT con el texto de su adaptación "hay mucho compromiso, como en el texto original que también es un alegato a la libertad". Ese compromiso lo asume por la parte que le toca "al igual que por el equipo técnico y por el gran nivel de los actores". Respecto a la respuesta del público piensa que "la gente va a identificar rápidamente cuál es el simbolismo de la obra".
Un momento de la representación.
Pero al ser una obra atemporal, los tipos de pestes pueden variar según el tiempo que pisemos. "La peste puede ser cualquier causa que oprima aún más a los hombres, hoy en día la verdadera peste emanaría de las grandes fortunas que nos esclavizan y la propagan con sus ratas, que son los poderes fácticos, los bancos, los medios de comunicación y los gobiernos políticos al servicio del poder financiero", reflexiona el dramaturgo, "creo que somos más libres que antes, pero a costa de tener mucho más miedo". Para Larrondo, aunque pueda estar más o menos de acuerdo en algunos puntos con los movimientos actuales, "la indignación es la respuesta lógica a los tiempos perdidos que estamos viviendo". Cuando en la obra llega la peste, Cádiz es un pueblo aparentemente feliz pero ignorante. Es una situación en la que se cometen muchas atrocidades justificadas por el estado de sitio: tanto a nivel personal como grupal, se llegan a dar hasta enfrentamientos familiares. Tan atemporal es este Cádiz de Albert Camus como las excusas que se están metiendo con calzador con motivo de la crisis. Diego, el protagonista del pueblo, tiene valores nobles y se sacrifica por ellos, por su amor y por salvar a la ciudad. Larrondo responde a estas cuestiones especificando que, desde su idea personal, "la peste puede entrar en nuestras casas por cualquier parte, por el hilo telefónico, por el Wi-fi, por las ondas de radio...". En su concepto del presente, el dramaturgo resalta que "hoy la resistencia viene por reconocernos, ser un poco menos egocéntricos y no sentirnos tan importantes ni prepotentes. Sentir que nos necesitamos para sobrevivir, con la diferencia del otro, no a costa de él, con su libertad, aunque nos moleste". Lo que han intentado enseñar, como comenta, "es que una vía para liberarse es la del amor hacia los demás".
De izquierda a derecha: el director de la obra, José Luis Castro, el compositor de la música original, Antonio Meliveo, Larrondo y el actor José Pedro Carrión, el día de la presentación a la prensa de la obra, en Sevilla.
El CAT ha elegido esta obra en honor a Cádiz y por motivo del Bicentenario de la Constitución de 1812. "Para el francés de esa época, Cádiz sería como un lugar mítico que no pudieron conquistar", se refiere Juan García Larrondo al motivo por el que Camus sitúa su Estado de sitio en Cádiz. "Si eligió Cádiz fue por la idea de ciudad-estado capaz de resistir", concluye. La peste es algo que llega del mar, como todo lo que ha llegado a Cádiz, lo bueno y malo, y "ha sido oportuno ubicar esta obra en el Bicentenario", explica. En el transfondo, la idea de que cuanto mayor sea la ignorancia entre la gente con mayor facilidad se propagará la peste, ya que a quien ataca es a los pobres por sus carencias, porque son más vulnerables. Las ratas en el presente no las vemos, pero se intuyen. El riesgo llega en el instante en el que la población se queda encerrada, aislada. Durante un tiempo aún perdura la civilización, el problema empieza luego. Cuando empiezan a faltar los víveres, todo cambia. De momento todavía hay víveres, a partir de hoy habrá Estado de sitio, en el Falla.
(Natanael Bello Pedreño, "Diario de Cádiz", 9-1-2012)