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viernes, 26 de abril de 2019

RESEÑA SOBRE "MEMORIAS DE ADRIANO" EN REVISTA CULTURAL 142


"A veces hay lecturas que pueden marcar un antes y un después en la forma de entender una vida"... Así da comienzo la reseña que hago sobre la novela "Memorias de Adriano" de Marguerite Yourcenar que aparece en el primer número de 142 Revista Cultural, nueva publicación trimestral que acaba de ver la luz en papel y que viene cargada de Literatura,Cine, Fotografía, Música... 

Muy emocionado de colaborar con tan excelentes creadores en este alumbramiento y muy agradecido a Paco González Fuentes por invitarme a participar. Os animo a comprarla o a suscribiros a la revista porque está llena de amor, de arte y de belleza. 
Tenéis toda la información necesaria en el blog https://142revistacultural.blog/contacto/ o a través del mail revistacultural142@gmail.com 


A VECES HAY LECTURAS... 

"MEMORIAS DE ADRIANO" 
de 
MARGUERITE YOURCENAR 

por 
Juan García Larrondo 

A veces hay lecturas que pueden marcar un antes y un después en la forma de entender una vida. Páginas, frases y palabras que se te adhieren al corazón y regresan a lo más profundo de tu memoria como si hubiesen encontrado el sitio exacto al que siempre pertenecieron o volvieran al lugar del que no se deberían jamás haber marchado. Imágenes y verbos que, aun siendo fruto de la imaginación y el talento de otros, redundan en nuestra voz interior con un acento familiar, casi propio, y te conectan con el acervo emocional e intelectual de un mundo que, de repente, reconoces y en el que, al fin, hallas asilo y alimento. En ocasiones, hay lecturas que son como espejos en donde lees y ves por primera vez el libro de tu alma: ese retrato de ti mismo que desde siempre hubieses deseado esbozar y describir. Hay lecturas que, para un escritor, suponen al mismo tiempo el alfa y el omega de su parábola creadora, su manantial y a la par su maldición: la causa, el porqué e, incluso, puede que su propia conclusión. Tuve la fortuna de comprobar y de sentir algo similar a este milagro del que escribo tras leer, con apenas veinte años, una de las mayores cimas literarias de este tiempo. Me refiero, naturalmente, a “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar. 


El libro, publicado en 1951 y traducido al castellano por Julio Cortázar es, si duda, una de las joyas literarias del siglo XX. En sus páginas, la escritora franco-belga-estadounidense Marguerite Yourcenar, nos ofrece -a modo de "biografía imaginaria" - una larga epístola del emperador Adriano dirigida al joven Marco Aurelio en la que, él mismo, desde la vejez y en primera persona, le transmite al que habría de sucederle en el trono un relato de los acontecimientos más importantes y trascendentales de su vida. De esta suerte, la autora nos hace no ya solo un retrato más o menos inventado del césar culto, benefactor de las Artes y viajero que gobernó Roma durante una de sus épocas más esplendorosas, sino que nos ofrece, al mismo tiempo, un intenso tratado sobre el tiempo excepcional en que vivió el propio emperador: "He pasado una gran parte de mi vida tratando de definir y luego de describir a este hombre solo y, por otra parte, en relación con todo", manifestó la autora en el excelente "Cuaderno de Notas" que acompaña a la novela. 

Es difícil, por no decir imposible, definir Memorias de Adriano y, aún más, reducirla al género de la más exquisita tradición literaria de la llamada "novela histórica" por tratarse, precisamente, de una de sus cimas, a la que dio gran notoriedad y contribuyó a poner de moda. Memorias de Adriano es mucho más que una novela histórica soberbiamente escrita. Es, en sí misma, una lección de Historia, un ensayo de Arte, un ejemplo de buena Literatura y un viaje iniciático a la Arqueología de las emociones de compleja catalogación. Una obra rigurosa que, inexplicablemente, en ocasiones, ha llegado a estar denostada por algunos historiadores o academicistas aunque, curiosamente, ni las investigaciones posteriores, ni la arqueología, ni los estudios más recientes hayan conseguido arrebatar verosimilitud a este fantástico relato que, con diferencia, sigue siendo quizás la semblanza más completa que se haya hecho hasta ahora sobre la figura de este peculiar emperador. El libro pretende y consigue plasmar, con pulcritud y alteza literaria, el espíritu de una época única de nuestra Historia, época que la misma Yourcenar evoca en las notas adjuntas a la novela, citando esta célebre frase de Flaubert: "Cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único, desde Cicerón hasta Marco Aurelio, en que sólo estuvo el hombre"... 

Ciertamente, con una prosa deslumbrante y fruto de una exhaustiva documentación, la autora nos recupera en la obra de manera virtuosa y acertada no solo la esencia de un tiempo "único", sino también el retrato de un hombre con un perfil de gran complejidad psicológica; reconstruyendo pasajes e hitos de una vida que, fidedignos o no, nos resultan conmovedoramente cercanos. El Adriano emperador, el hombre poderoso a la par que frágil en su intimidad, su infancia en Itálica, su formación griega, su cultura, su experiencia militar, sus vicisitudes y glorias, sus aciertos y errores, su actitud ante la vida o hacia la muerte, su amor por Antinoo y el dolor de su pérdida, sus viajes por el Imperio... Una narración por capítulos que nos descifra la sombra de un ser que mira sus huellas desde la perspectiva próxima al fin de su existencia, tan plena de logros y derrotas como la de cualquier otro. Una perspectiva que recrea la visión panorámica de toda una civilización a través los ojos de uno de sus más preclaros gobernantes; un jefe de estado y un hombre que, al fin y al cabo, como sostiene en su voz la propia autora, vivió "eternamente obligado, en el curso de su breve vida, a elegir entre la esperanza infatigable y la prudente falta de esperanza, entre las delicias del caos y las de la estabilidad, entre el Titán y el Olímpico. A elegir entre ellas, o a acordarlas alguna vez entre sí." 


Vuelvo a releer las “Memorias” con frecuencia. Es un libro que debería poder leerse varias veces a lo largo del tiempo, pues está lleno de sabiduría y frases profundamente hermosas que siempre nos desvelan algo nuevo sobre nosotros o nuestra sorprendente naturaleza. Nos invita a reflexionar sobre asuntos que a todos nos alcanzan: el amor, la vejez, las pasiones, el poder, la muerte y la fragilidad de la existencia. Yourcenar consiguió con esta novela dar voz y latido a la memoria de un gran hombre, cuya vida, inventada o certera, ya siempre alcanzará la inmortalidad y tendrá para la posteridad la mirada azul y evocadora de su autora. La de Yourcenar y la de los cientos de lectores de todo el mundo que formamos con ella parte de la Gens Aelia y hemos tenido la suerte de sucumbir a esta cumbre de la Literatura. "Memorias de Adriano" es más que un libro. Es un compendio sobre una filosofía del vivir. Una de esas lecturas que, con suerte, a veces, pueden marcar un antes y un después en la forma de entender una vida y ayudarte a encontrar en el mundo tu lugar. 

Juan García Larrondo recomienda en Diario de Cádiz el libro de Marguerite Yourcenar "Memorias de Adriano" con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro 2019

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El gaditano Juan García Larrondo ha recibido importantes reconocimientos a su trayectoria literaria como, por ejemplo, en el Premio Internacional “Teatro Romano de Mérida” por “El Último Dios”, texto inspirado en las “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar, el Primer Premio “Marqués de Bradomín”, el Segundo Premio de Teatro “Hermanos Machado” o el IX Premio “El Espectáculo Teatral” En 2012, su versión de la obra de Albert Camus “El estado de sitio”, galardonada con el Primer Premio "Alfred de Musset" de adaptaciones teatrales, sirvió para inaugurar los actos conmemorativos del Bicentenario de la Constitución de Cádiz. En 2013, fue elegido finalista del Premio Andalucía de la Crítica en su modalidad de Teatro por "Celeste Flora", una de las piezas más conocidas y representadas de toda su carrera. 

Tras más de treinta años vinculado con el mundo del teatro, Larrondo sigue compaginando su labor como dramaturgo con su afición hacia otros géneros como la poesía o la fotografía y, ocasionalmente, con su trabajo como guionista para series de televisión. En 2018 fue nominado al Premio Lorca de Teatro Andaluz como mejor autor teatral por su obra "Bendita Gloria", publicada en Artezblai Editorial. 


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EL DÍA DEL LIBRO EN DIARIO DE CÁDIZ

Escritores, cantantes, empresarios, políticos, actores y músicos de la provincia de Cádiz proponen sus lecturas favoritas para celebrar el 23 de abril. Personalmente, aprovecharía esta fiesta de los libros para recordar que #elTeatroTambiénEsLiteratura y que #ElTeatroTambiénSeLee, pues tenemos un repertorio universal de obras teatrales maravilloso pero, si tuviera que destacar un libro crucial para mí como escritor y como persona, creo que ese sería, naturalmente, "Memorias de Adriano" de Marguerite Yourcenar que es un compendio sobre la filosofía del vivir. Una de esas lecturas que, a veces, pueden marcar un antes y un después en la forma de entender una vida y ayudarte a encontrar en el mundo tu lugar.
Gracias a Diario de Cádiz por este estupendo artículo.


EL CAZADOR CAZADO



Estos preciosos atardeceres de noviembre son nuestros preferidos para bajar a pasear por la playa. "QK" ya no está para muchos trotes, ni servidor tampoco pero, aún así, nos da vida oler el mar, el delirante trasiego de las nubes, la silueta de Cádiz flotante entre olas de todos los colores y seguir el rastro de alguna huella imaginada.


A veces, no puede uno evitar la tentación de robar un ocaso más a la eternidad -otro más, sí- y llevárselo fotografiado en el teléfono, como si fuera posible retener todas las bellezas de la fugacidad y esconderlas en el fondo del bolsillo. Pero ilusiona fantasear con ser Diógenes y perseguir el sol, compadecerse al verlo agonizar sabiendo que en ese momento está renaciendo en otro sitio.


Pues sí: Alegra el alma soñar que apenas nada es imposible y que, en cada bajamar, desaparecen todas las distancias. Que no estamos ni tan solos ni tan lejos... 


Y andaba yo meditando con mi perra por la orilla, cazando imágenes para acopiar en mi "ergástula" y compartirlas "in fraganti" con el vigía de Fenicia cuando -dónde por mira- me cazó sin darme cuenta el amigo Juan Pablo Jareño Rodriguez-sanchez con su cámara y acabé mirándome yo mismo dentro de la estampa. 


Gracias, Pablo, por las instantáneas y por detener el tiempo a mis espaldas hasta que se vaya la luz el día de mañana.

martes, 16 de abril de 2019

ESTELA


“Así, conclúyete cuerpo y genio, mézclate con los elementos de este sueño y transfórmate en otra sustancia. Estaremos de esta suerte siempre juntos, quizás, cómplices y al fin de acuerdo, y perteneceremos al Universo o a la Nada, conforme a la naturaleza de las cosas que creímos o que desconocemos. Con lo dicho, con lo escrito, con lo que falta por vivir o ser cantado. Nada de eso ya nos sirve. Nada de eso importa allá donde vamos o donde nunca llegaremos. La vanidad ha de ser lastre y lustre que avive nuestra pira. Por ello, prohíbo la presencia de hierofantes y sacerdotes en mis exequias; ni tan siquiera el más mínimo consuelo o arrepentimiento ante los dioses en los que nunca he confiado. A lo sumo, un denario en la boca, verso y reverso incompleto del metal menos noble; pero no para pagar al barquero, si no para que arda conmigo y sirva luego a mis cenizas como ancla para descender al mar que nadé de niño. 

Que mi verbo y mis escombros se derramen en la marisma rocosa de una playa, donde imaginé imperios, ciudades y geografías imposibles, y donde quiero regresar para ser nuevamente agua”.

Del poemario de Juan García Larrondo
“ABDICACIÓN Y POSTERIOR ASUNCIÓN
DE DIOCLES, EL PAGANO”
(2013)

jueves, 4 de abril de 2019

"MANIFIESTO" DE GARCÍA LARRONDO EN LA PRIMERA CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL ORGULLO LGBTI EN EL PUERTO

El actor Juan Jose Macias Rodriguez leyó frente al Ayuntamiento unas palabras escritas por Juan García Larrondo con motivo de la celebración en El Puerto del Primer Orgullo Portuense "Celebremos la Diversidad" 28 de Junio 2018 organizado por Libres Lgbti
"Es inútil ponerle adjetivos al amor, tratar de razonarlo o reducirlo a cualquiera de sus múltiples manifestaciones, con tal de comprenderlo, investigarlo o someterlo a un fin. Porque el Amor, siempre en mayúsculas, es como un dios íntimo y particular, como un milagro inexplicable que nos ha sido regalado para embellecer nuestras vidas, nuestras sinrazones y nuestros sueños a semejanza de cada imaginación. Y también para todo lo contrario cuando nos abandona dejándonos vacíos o nos es arrebatado sin que podamos evitarlo. 
Se nos ajusta como una segunda piel, un traje de bodas a medida que, al final, nos sirve a la par como útero y mortaja. 
Nos ciega o nos hace ver más allá de la eternidad, más allá de donde habitan los espejos y los monstruos. 
Cada lengua lo susurra o lo pronuncia de una manera diferente. Sin embargo, no existe verbo ni quimera más universal. No necesita géneros ni excusas para abrirse camino y obrar en nuestras biografías los más inimaginables prodigios ni pide permiso para entrar o salir de nuestros corazones a su antojo.
Es luz, soplo, energía que nos convierte en sombras o en verso; tempestad o quietud que no conoce edad, ley, moral, género, distancia, especie, ciencia, estado, bandera o dios que le domeñe, salvo la locura humana y su multitud de combinaciones. Su imprevisibilidad es nuestra única certeza. 
Se manifieste en la forma que diseñe nuestra fantasía o el más recóndito de nuestros deseos, a todos nos pertenece el derecho a entenderlo como nos pida el cuerpo o el alma, “contra natura” o con las sagradas bendiciones si hace falta, sin la necesidad de sentirnos ni iguales ni diferentes, sin tener que hacer ni siquiera el más mínimo esfuerzo para poder darle el nombre que más queramos, invocarlo en el silencio o gritarlo con arrogante libertad."

JUAN GARCÍA LARRONDO

Vídeo de la lectura del manifiesto



lunes, 17 de diciembre de 2018

CÁDIZ O LAS HESPÉRIDES

El estrecho de Gibraltar desde el faro de Punta Carnero
 "Adoro la provincia de Cádiz por multitud de razones y también por alguna que otra sinrazón que no sabría explicar, salvo con la voz y la marea bastante bajas. Me gusta su ubicación, la rosa loca de sus vientos, sus calmas y sus temporales, sus playas, especialmente cuando están desiertas, su naturaleza salpicada de lugares de belleza extraordinaria. Me gustan sus pueblos, sus ciudades, llenas de Historia y de historias. La luz cegadora de sus mañanas y la luz dorada de sus atardeceres. La luz de este sur del sur es absolutamente mágica, incluso mitológica: Desde la "Alejandría de Barrameda" donde desemboca el "Nilo" de Andalucía y los Tartesios adoraron a las bestias de Gerión, hasta las columnas donde Hércules vigilaba la entrada al Jardín de las Hespérides. Desde sus entrañas habitadas ya en épocas protohistóricas a sus templos paganos sumergidos sobre los que luego se alzaron mezquitas o delirantes catedrales.

Juan García Larrondo en el estrecho de Gibraltar
Adoro todas sus fértiles tierras de sarmientos y sus atalayas serranas, sus marismas, su fauna, su Arte, su sal y su bruma amarga; su caprichosa geografía llena de contrastes y su fabuloso mundo submarino donde -no se lo digáis a nadie- yacen escondidas en secreto las arterias de la Atlántida. Adoro Cádiz porque es ombligo del mundo, puerta y, a la vez, dramática trampa también para navegantes del triste sino y tiempo en que vivimos, condenado a la esperanza. Justo ahí, cerca del faro de Punta Carnero y de cala Blanca, entre Tarifa y Algeciras, donde ni los delfines ni las aves entienden de fronteras y de noche cantan las sirenas, hay una tierra de nadie desde la que se divisa todo el estrecho de Gibraltar y la unión de dos grandes mares y dos grandes continentes. Ese "Ponto Euxino", esa ósmosis atávica del planeta, ese principio y final del mismo Mundo donde los puntos cardinales enloquecen a las brújulas, ese es justo el lugar, la idea, el verbo donde entiendo las múltiples razones, e incluso las sinrazones, por las que adoro y comprendo el variopinto universo que se encierra y se derrama cada vez que susurro la palabra "Cádiz", con la voz y la marea siempre bajas..."

Juan García Larrondo en Punta Carnero (Algeciras) 2014.

PARA LEER ARTÍCULO EN WEB "LA VOZ DE CÁDIZ"

PARA VER NÓTULA EN "GENTE DEL PUERTO"